Prune Nourry y su ejército de niñas

Como mujeres y hombres de nuestra época, tenemos la obligación de buscar a toda costa una equidad y armonía entre géneros; la obra de Prune Nourry nos invita a reflexionar al respecto.

A lo largo de la historia ha habido diversas maneras de representación del ser humano. Cada época se caracteriza por tener un orden sociopolítico específico que se ve reflejado en su producción artística. Gracias a esto podemos conocer quién desempeñaba ciertos roles y qué importancia tenían estos para las comunidades en sus respectivos momentos.

En el paleolítico podemos destacar la importancia de la imagen femenina debido a su relación con la naturaleza y la fertilidad. Al pasar a la antigüedad se centró toda la atención en el hombre, ya que por sus características fisiológicas, éste es el responsable de aportar la semilla de la vida. Para la mayoría de las culturas este hecho fue primordial, ya que le otorgó a la imagen masculina el carácter dominante que fue desvalorizó a la mujer. Cuestión que desgraciadamente continúa hasta nuestros días.

Poco a poco, diversos movimientos han logrado reivindicar la imagen de la mujer y la importancia y el valor que tiene ésta en la sociedad. Dentro del arte un sinfín de artistas han trabajado por esta causa. Actualmente uno de las aportaciones más interesantes es la de Prune Nourry, artista francesa que enfoca la escultura como una crítica hacia la desigualdad de género.

Su proyecto consta de dos series The Holy Daughters (2010) y The terracota daughters (2014). En ambos, la artista realiza un estudio de anacronismo histórico (1) que le permite extraer arquetipos religiosos del hinduismo así como formas artísticas de la cultura china para lograr una intertextualidad (2); y por medio de ésta,  criticar la situación social de las mujeres en estos países.

Centraré mi atención a The Terracota Daughters, que consta de 116 esculturas de tamaño natural. Las ocho primeras fueron realizadas por la artista tomando como modelo a ocho niñas chinas huérfanas y las restantes fueron producto de una colaboración con artesanos de la región de Xi’an. Nourry toma como referencia a los Guerreros de Terracota de la tumba del Emperador Qin Shi Huang, debido a su importancia cultural; respaldada por los estudios del sociólogo Li Shuzhuo, logra consolidar su crítica hacia la situación sociopolítica de las niñas en China.

Durante el 2014, el ejército de niñas recorrió varios museos alrededor del mundo, entre ellos el Museo Anahuacalli en la Ciudad de México, en donde tuve la oportunidad de conocer a la artista y de comprender con claridad su proyecto, el cual va más allá de la sala de exhibiciones: ya que el dinero recaudado por la venta de las esculturas será destinado a la educación de las ocho huérfanas.

Sin duda alguna, Prune Nourry es una artista comprometida con su trabajo, ya reconoce que totalmente cuál es su función en la sociedad, invita a la reflexión y con ello busca replantear la cuestión del género en todos los niveles.


Fernanda Dichi

Bibliografía:

(1) Didi-Huberman, Georges. “Ante el tiempo”.
(2) Ball, Hugo, “La huida del tiempo” El Acantilado. Barcelona, 2005.

-Foto PruneNourry.com