Te quiero porque tu boca sabe gritar rebeldía

Por Daniela Chimal

Existen muchas historias que rodean los movimientos estudiantiles, pero muy pocas de ellas se centran en narrar las historias de amor que inevitablemente terminan surgiendo entre compañeros de lucha.

benedetti

Y es que cuando combinas juventud, hormonas, esperanza y personas que encuentran a otras que tienen una manera parecida de pensar o al menos las mismas ganas de hacer algo por este mundo, no es nada extraño que estas historias encuentren la combinación perfecta para darse.  De hecho existe un poema muy famoso de Mario Benedetti, que se llama Te quiero, el cual puede ser interpretado como un poema que escribió el poeta, para los uruguayos que al igual que él, lucharon por su país. Yo en cambio, usaré mi interpretación personal del poema y algunos de sus versos, para narrar una historia en segunda persona, sobre el amor que surgió  entre dos personas que tenían un sueño compartido.

Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia

Las primeras reuniones eran muy serias y las discusiones iban directo al grano. Poco a poco todos se iban conociendo, las bromas y los chistes entre compañeros empezaban a hacerse más frecuentes y cuando menos te diste cuenta, a pesar de las discusiones, a muchos de ellos ya los querías como hermanos. Pero entre todas esas personas, había alguien que te llamaba la atención de una manera especial. Su mirada era pensativa, todo lo que decía era acertado y en ese momento te diste cuenta de que nunca habías conocido a alguien que compartiera tus ideales, tu indignación y tus ganas de hacer algo por este mundo como él.

Tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro

Primero, fueron discretos abrazos fraternales que duraban un poco más de la cuenta. Después, durante las marchas empezaron a tomarse de la mano “para no separarse”, y en las juntas ya todos los demás sabían que donde se sentaba él a un lado ibas a estar tú.

Tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero por que tu boca
sabe gritar rebeldía

Antes ya te habías enamorado, pero las razones habían sido muy diferentes. Nunca ninguna de tus antiguas parejas te había despertado la misma sensación de respeto y admiración. Jamás imaginaste que la armadura de tu príncipe azul sería su inteligencia, que en vez de traer espada, sus armas iban a ser sus palabras, y que en vez de que él te rescatara a ti, los dos iban a luchar codo a codo.

Y porque amor no es aurora
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola

Sus citas de pareja eran en las calles… junto con otras miles de personas. La primera vez que durmieron juntos, tenían compañía ya que la madrugada y el cansancio los agarró trabajando. Su primera discusión fuerte fue mientras debatían algún plan de acción.

Te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso

Las victorias que alguna vez  conquistó el movimiento poco a poco se empezaron a tornar en frustraciones. Las fuerzas contra las que luchaban empezaron a sacar todas sus cartas para fracturarlos. El ambiente se sentía cada vez más pesado y los golpes de realidad empezaban a ser cada vez más fuertes y constantes.  Afortunadamente para ese entonces, ya te habías dado cuenta que no estabas sola.

Si te quiero es por que sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

Ustedes ya no necesitan palabras para hablarse, con una mirada ya saben lo que siente y piensa el otro. Y aunque no siempre estén de acuerdo en todo, han aprendido a dialogar  y a crecer juntos. En el largo camino que muchas personas recorren para tratar de hacer este país un poco mejor, te has dado cuenta de que fuiste muy afortunada al encontrarte con alguien que más allá de ser tu pareja es tu compañero, y aunque a veces el mundo se vuelva gris, sabes que sólo necesitas tomarlo de la mano para saber que aún hay esperanza.