#OscarsSoWhite,¿Racismo en la entrega de los Óscares?

“But you think of yourself as a colored man.

I think of myself as a man.”

-Sidney Poitier en “Guess who’s coming to dinner

 

Actualmente, la industria cinematográfica celebra múltiples premiaciones en donde sus integrantes reciben el reconocimiento de críticos, colegas y espectadores, quienes disfrutan de las transmisiones y noticias de estos eventos.

Pero no hay una premiación con mayor cobertura que los Premios de la Academia, mejor conocidos como los Premios Óscarcelebrada anualmente en Estados Unidos por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, con el objetivo de reunir a los mayores exponentes del cine para otorgarles un reconocimiento por sus méritos profesionales.

Al transmitirse en más de cien países, es uno de los eventos más vistos y comercialmente exitosos. Funciona como un eje de referencia tanto para la industria, como para los espectadores; o si se prefiere, tanto para los productores y consumidores de cine.

Tal es su impacto, que el público no cesa de pedir que le otorguen la emblemática estatuilla dorada a Leonardo DiCaprio, nominado por quinta ocasión, y a Meryl Streep, 19 veces nominada y 3 veces ganadora. Y aunque muchos de los actores favoritos del público no hayan resultado ganadores del Óscar, la premiación mantiene su estatus y buena recepción por parte de los espectadores. Otros actores que aún no han ganado un Óscar son Edward Norton, Gary Oldman, Ian McKellen, Ralph Fiennes y Samuel L. Jackson.

Sin embargo, controversia despertada en 2015 ante la ausencia de gente de color entre sus nominados volvió con mayor fuerza para la 88ª edición de los premios. El 14 de enero de 2016 fueron revelados los nominados para la obtención del galardón en la gala de este año, y no se hizo esperar el descontento ante la ausencia de actores de raza negra en sus veinte nominados a categorías actorales.

La más criticada ha sido la categoría de Mejor Actor, en donde compiten Leonardo DiCaprio, Eddie Redmayne, Michael Fassbender, Matt Damon y Bryan Cranston: todos actores blancos. La omisión del trabajo realizado por actores de raza negra fue el detonante para la promoción de un boicot contra la premiación, bajo la insignia del hashtag #OscarsSoWhite.

Entre las actuaciones que valieron la aclamación tanto de la crítica como del público, se pueden mencionar las de Will Smith en Concussion (La verdad oculta), Samuel L. Jackson en The Hateful Eight (Los ocho odiosos), Idris Elba en Beasts of No Nation, y Michael B. Jordan en Creed, así como el elenco de Straight Outta Compton (Letras Explícitas).

En los Golden Globe Awards, Will Smith sí fue nominado como Mejor Actor en una película dramática por su rol protagónico en Concussion, cinta basada en hechos reales que expone el trabajo de Bennet Omalu, neuropatólogo forense de origen nigeriano que descubrió un daño cerebral potencial por jugar fútbol americano: el Traumatismo Craneoencefálico Crónico; poniendo en cuestión la posición de la NFL frente al cuidado de sus jugadores y la información que ocultaban sobre este problema tanto a los deportistas como al público.[1]

Idris Elba también fue nominado como Mejor Actor de Reparto por su participación en Beasts of No Nation, película basada en una novela homónima acerca de un niño de África Occidental quien, después de haber perdido su familia en una guerra civil, se convierte en soldado de un grupo de defensa rebelde. ¿Es posible relacionar su ausencia en la nominación al Óscar con las historias y personajes a los que se remiten, o se debe a que otras premiaciones tienen más categorías de actuación, dirección y cintas?

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Leonardo Dicaprio contiende por quinta ocasión para la obtención del aclamado premio, esta vez  en The Revenant (El Renacido) –cinta basada en una novela–  interpretando a Hugh Glass: un trampero y explorador estadounidense de finales del siglo XIX, quien resiste los estragos de su enfrentamiento con la naturaleza y los hombres; perseverando con coraje por amor y en un afán de venganza. Eddie Redmayne aparece como nominado por segunda ocasión, interpretando a la artista Lili Elbe, primer persona transgénero en someterse a una cirugía de cambio de sexo. Por su parte, Michael Fassbender aparece nominado, también por segunda ocasión, por su interpretación de Steve Jobs: uno de los fundadores de la empresa multinacional estadounidense Apple, quien falleció en 2011 a causa de cáncer. Matt Damon contiende por tercera vez como Mejor Actor interpretando al personaje principal de la novela homónima, un astronauta estadounidense que sobrevive una Misión Rescate en Marte.

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Leonardo Di Caprio.

El último nominado por mencionar es Bryan Cranston, quien interpretó a Dalton Trumbo, un novelista, guionista y director de cine estadounidense que, durante el Macarthismo, formó parte de Los Diez de Hollywood: un grupo de miembros de la industria cinematográfica que se negaron a declarar ante el Comité de Actividades Antiestadounidenses, comité destinado a investigar una supuesta infiltración comunista en las filas de Hollywood.

El elemento que tienen en común The Revenant (El Renacido), The Danish girl (La chica danesa), Steve Jobs, The Martian (Misión Rescate) y Trumbo, es que son historias donde sus protagonistas superan condiciones físicas o histórico-sociales.

En la entrega 86, las películas más premiadas fueron Doce años esclavo, Gravedad y El club de los desahuciados. todas con la misma tendencia; mientras que en la 87ª predominaron Birdman, Whiplash, La teoría del todo y El código enigma. Quizá plantearnos estas cuestiones no responda a la polémica actual sobre el presunto racismo en la premiación, pero no parece ser un despropósito que cuestionemos y reconozcamos factores constantes en la producción y premiación de cine, en particular cuando se busca una representación fiel de la diversidad humana, ya sea apelando a minorías sociales o una diversidad cultural.

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Bonne Isaacs, la primer mujer en dirigir la Academia de Arte y Ciencias Cinematográficas

En 2013, la Academia nombró como su directora a Boone Isaacs: la primer mujer afroamericana en liderar esta organización de 86 años de existencia, y quien lleva tres años desempeñando el cargo. Frente a la polémica antes descrita, Isaacs declaró que se siente “apenada y frustrada por la falta de inclusión” de actores y actrices negras en la lista de nominados, aunque considera importante reconocer el valor del trabajo de los postulados.

Una de las iniciativas puestas en marcha bajo su cargo, fue la de ampliar el número de integrantes de la Academia, sumando a 400 miembros que incluyen a jóvenes y personas de origen diverso. A pesar de ello, el diario Los Angeles Times revela que el 94% de los 6000 miembros que la componen son blancos y la mayoría hombres, mientras que los africoamericanos e hispanos representan cerca de 2%.[1] En 2015 hizo pública la iniciativa A2020, que busca promover la diversidad de edades, géneros, razas, nacionalidades y puntos de vista en Hollywood, implicando un plan de cinco años para enfocarse en las prácticas y contrataciones de la industria del cine. Sin embargo, señala que “el cambio no llega tan rápido como quisiéramos”. “Debemos hacer más, mejor, y más rápido”.

La reciente polémica acerca de la raza de los intérpretes ha revelado, entonces, que el problema no está solo en los premios, sino también en la industria del cine hollywoodense. Al respecto, importantes figuras han declarado públicamente su posición. Spike Lee, Jada Pinkett Smith, Snoop Dogg y 50 Cent llaman al boicot, mientras Whoopi Goldberg menciona que “no sería justo para el anfitrión, Chris Rock”. Halle Berry también hizo declaraciones: “las películas que se hacen en Hollywood no son sinceras. El motivo de este error es que parecen ignorar todo lo que ha hecho la gente de color por la cultura del país. Nuestras ciudades están llenas de gente de color. Desafortunadamente, vemos películas que transcurren en grandes ciudades y en ninguna aparece nadie de color y si lo hacen, siempre es como alguien que pasea al fondo”.

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Lupita Nyong´o, ganadora del premio Óscar por Mejor Actriz de reparto.

Por su parte, Lupita Nyong’o, la última actriz negra llamada al escenario para recibir un Oscar por su interpretación en Doce años esclavo, dijo a través de su cuenta de Instagram: “Estoy decepcionada por la falta de inclusión en las nominaciones de los Premios de la Academia de este año. Me ha hecho pensar sobre el prejuicio inconsciente y lo que amerita prestigio en nuestra cultura. Los Premios no deberían dictar los términos del arte en nuestra sociedad moderna, sino ser un reflejo diverso de lo mejor que el arte tiene para ofrecer hoy día. Me pongo de pie con mis pares que hacen un llamado al cambio para expandir las historias que son contadas y el reconocimiento de las personas que las cuentan.”

La actriz británica Charlotte Rampling, nominada por su papel protagónico en la película 45 años, afirmó públicamente: “Boicotear los Oscar es racismo contra los blancos. Es difícil saber si es el caso, pero puede que los actores negros no merecieran estar en la lista final”.[2] Michael Caine también hizo declaraciones al respecto: “Hay muchísimos actores negros. No puedes votar a un actor por el hecho de ser negro. No puedes decir: ‘Voy a votar por él. No es muy bueno, pero es negro. Lo votaré’. Tienes que hacer una buena interpretación”. Al sorprenderse por la ausencia de Idris Elba entre los nominados a Mejor Actor, quien interpretará a Alfred en The Dark Knight de Christopher Nolan dijo:

“Bueno, mira mi caso. Gané el premio al Mejor actor de los European Film Awards (por La juventud) y no me han nominado para nada más.”Hay que ser paciente. Claro que les llegará. A mí me costó años lograr un Oscar“.[3]

Jamie Foxx también comentó la polémica durante su participación como presentador en la gala de los American Black Film Festival,[4] un festival de cine independiente que se enfoca principalmente en el trabajo de los miembros de raza negra de la industria cinematográfica. El ganador del Oscar a Mejor Actor en 2005, mencionó que no veía el problema y publicó en Instagram una foto de su estatuilla junto con la de Denzel Washington. Comentó que la atención no debería estar puesta en las premiaciones sino en la actuación, remitiéndose a una plática que sostuvo con Sidney Poitier –el primer actor de raza negra en ganar un premio como mejor actor en 1963–, quien le dijo que en aquellos años lo único que buscaba era la oportunidad de actuar.[5]

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Sidney Poiter, primer actor afroamericano en ganar un Óscar

Respecto a las oportunidades de los artistas de raza negra en el cine, se puede mencionar que la premiación está supeditada al reparto de las películas; y tal reparto no ha posibilitado la participación de razas diversas a lo largo de la historia. Podemos remitirnos a la premiación de las actuaciones de Sidney Poitier, Halle Berry, Denzel Washington, Jamie Foxx, Forest Whitaker y Lupita Nyong’o, pero los números indican que de las 88 ediciones organizadas hasta el momento, sólo en 18 hubo nominados de raza negra en las categorías de mejores actores y dirección.[6]

En la historia de la premiación al Oscar, el 95,85% de los nominados a estas categorías son actores y actrices blancos; mientras que los artistas de raza negra representan sólo el 3,4%. Por otro lado, el 97,17% de los ganadores han sido blancos y el 2,8% son negros.

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¿Tiene sentido seguir pensando en términos de raza?

El antropólogo colombiano Eduardo Restrepo afirmó “No hay racismo sin raza”.[1] La manera con la que entendemos el concepto de raza determina nuestras creencias y posicionamiento respecto al problema del racismo. Según Restrepo, “la noción de raza supone la asociación necesaria entre ciertos rasgos corporales que son concebidos como heredados biológicamente y unas características intelectuales y de comportamiento que se consideran irremediablemente derivadas”.[2] Esto significa que adjudicamos características esenciales a un individuo o colectividad, reduciendo su experiencia de vida a sus cualidades raciales y a lo que consideramos inherente a ellas según generalizaciones que desdibujan sus matices personales. A veces este concepto se disfraza con términos como cultura, etnia, grupo étnico, nación o pueblo; así que, si en su uso cotidiano, estas palabras implican para nosotros el significado antes mencionado, estamos reforzando la existencia de la raza y, con ello, sentando bases para una categorización racista. Por su parte, la biología refuta la existencia de las razas.[3]

Según la RAE, el término “Racismo” se refiere a la “Exacerbación del sentido racial de un grupo étnico, que suele motivar la discriminación o persecución de otro u otros con los que convive”. Racismo y discriminación, entonces, son dos cosas distintas. La discriminación suele entenderse en sentido negativo: se trata de una selección excluyente que desemboca en un trato desigual a una persona o grupo por motivos raciales, religiosos, políticos, de sexo, etcétera. Aunque también existe una discriminación positiva, que parte de una distinción cuyo cometido es el reconocimiento y la inclusión de un grupo a partir de sus características raciales. Entonces, ¿podría hablarse de un racismo positivo?

El racismo se suele vincular con otras manifestaciones de odio, como la xenofobia (la hostilidad hacia los extranjeros), el antisemitismo (el repudio a los judíos) o la homofobia (el rechazo a los homosexuales), pues, como afirma Restrepo: “los individuos y poblaciones concretos se encuentran atravesados al tiempo por muchas variables (raciales, sexuales, de clase, etcétera) y algunas de éstas tienden a asociarse”.[4] Entendiendo esto, ¿tiene sentido seguir pensando en términos de raza?

Si las implicaciones del concepto de raza no responden a un hecho sustancial sino social –en tanto existente como creencia operante socialmente–, ¿cómo enfrentaremos el problema del racismo?

Si pensamos los premios de la Academia partiendo de la idea de raza, la premiación no se daría en función del talento, sino de la posición en la que son ubicados los actores, directores e historias. ¿Es eso lo que ha sucedido hasta entonces, con la primacía de las historias de blancos, hombres, heterosexuales, personajes históricos y de clase media y alta?, ¿es eso lo que sucederá con la nominación de personas de razas, géneros, nacionalidades, condiciones económicas y preferencias sexuales diversas; de modo que no aparezca de nuevo una acusación de discriminación?[5] El racismo se da a nivel personal y estructural, pues las instituciones posicionan perfiles y trayectorias sociales, promoviendo que se reproduzcan las creencias y prácticas que lo hacen posible.

Así, la premiación es un síntoma de un problema ideológico mayor y habría que reconocer las creencias detrás de nuestras expectativas, afirmaciones y preguntas, de modo que no seamos parte del problema que señalamos.


Por Cristina Uribe

Fotos: Mark Seliger

Nota:

El American Black Film Festival Un evento un tanto desconocido en México, aunque su primer edición fue en Acapulco. Los festivales más famosos a nivel mundial son los de Cannes, Venecia, Sundance, Toronto, Berlín y Melbourne.

Fuentes:

[1] Restrepo, Eduardo. “Racismo y discriminación” en Intervenciones en teoría cultural. Popayán: Universidad del Cauca, 2012.

[2] Ibídem.

[3] Ibídem.
[4] Ibídem.
[5] Ibídem. Ver la distinción entre racismo manifiesto y racismo latente.