Candidatos independientes en la CDMX: ¿hacia una constituyente anticapitalista?

 

Se acerca un tiempo de decisiones importantes para la Ciudad de México y no hemos prestado suficiente atención a los detalles.

Nuestra maravillosa Ciudad de México está por convertirse en el estado 32 de la república mexicana. Aunque es un evento de tremenda trascendencia, lo cierto es que se le ha prestado muy poca atención mediática: apenas algunos spots por aquí, el discurso de los partidos de siempre por allá, algún acto proselitista por acullá y, en todos lados, un grave estado de desinformación.

El silencio que rodea este proceso es comprensible: por un lado, el proyecto de constitución comenzó a redactarse hace tres meses por un equipo de especialistas elegido y comandado por el propio jefe de gobierno1, de manera que la futura asamblea constituyente tendrá un margen de maniobra mínimo; por otra parte, el 40% de los constituyentes será designado por el Ejecutivo Federal, el Local y el Congreso: es decir, por el PRI y el PRD, las mayores fuerzas políticas de la entidad. Con esas curules aseguradas, resulta absurdo invertir recursos en una campaña electoral seria. Adicionalmente, los puestos de la futura asamblea no serán remunerados, por lo que ni siquiera figuran como botín a los ojos de los políticos tradicionales.

El lector atento se estará preguntando qué papel pueden desempeñar las candidaturas independientes. ¿Serán tan radicales como lo indica el título de este artículo? La respuesta, desafortunadamente, es no.

Sólo ocho candidatos lograron pasar el gravoso proceso del INE para postularse como candidatos independientes. Sin embargo, la mala noticia no es esa, sino la inexistente independencia de estos contendientes. Aunque los hay de varios tonos, todos tienen al menos dos elementos en común: el uso de una estructura corporativista para recolectar las firmas requeridas por el INE y una estrecha relación con algún grupo de poder que respalda esas campañas. En este sentido, los casos más extremos son Ismael Figueroa, líder sindical de bomberos que puso a recolectar firmas a sus agremiados y Xavier González Zirión, sobrino del consabido y muy influyente Dr. Simi: Víctor González Torres.

Pero no todo está perdido, hay una notable excepción: la fórmula anticapitalista compuesta por Sergio Moissen como candidato y Sulem Estrada como suplente. Ambos son profesores, jóvenes y recios militantes de izquierda en el Movimiento de los Trabajadores Socialistas y la Agrupación Magisterial Nuestra Clase, respectivamente. Sergio es docente en la UACM y la UNAM, en donde actualmente realiza un doctorado. Sulem es egresada de la Escuela Normal y se desempeña como maestra de educación básica. La premisa fundamental de esta candidatura es que las estructuras de gobierno deben servir para mejorar las condiciones de vida de las clases sociales más numerosas, no para engordar los bolsillos de las clases mejor acomodadas.

Sergio y Sulem, a pesar de su juventud, tienen una larga experiencia en la movilización política en defensa de los sectores más afectados por el avance neoliberal. Han participado en el Movimiento por la Paz con justicia y Dignidad, la CNTE, el #YosSoy132, así como en campañas de solidaridad con el SME, los “rechazados” de la educación superior y Ayotzinapa, entre otros.

Ellos conocen de primera mano las fuentes del creciente descontento social. Éste inspira sus nueve propuestas, que van desde el recorte salarial a los funcionarios públicos a la implementación de impuestos progresivos a las grandes fortunas, pasando por la reivindicación de los derechos de la comunidad sexodiversa o el acceso irrestricto a la educación media superior y superior.2

Quien se acerque a conocer esta propuesta, se quedará con la impresión de que alguien –por fin– ha recogido los reclamos legítimos de la ciudadanía; la pregunta es ¿quién se acercará a esta candidatura? En un contexto de apatía política generalizada, flujo constante de información y control informativo de los grandes medios de comunicación, será difícil que Sergio y Sulem se hagan escuchar.

Sin embargo, más allá de que resulten electos o no, la importancia de estos candidatos reside en su capacidad de proponer alternativas a los modelos político-económicos imperantes, los cuales casi siempre nos son impuestos. Después de todo –considerando el estado actual de cosas– la disrupción política es, por sí misma, una victoria.


Omar Castañeda Saldaña.

Universidad Nacional Autónoma de México. Facultad de Ciencias Políticas y Sociales.

Sociología, tesista.

Foto de encabezado por enckolin

1 Fuente

2 Quien desee profundizar en el perfil de los candidatos o sus propuestas, puede ingresar a su blog aquí.