Por Fernando Alonso

Su voz es la de una borrachera que no ha dejado llegar la cruda, la cruda realidad que a veces no podemos describir con palabras, tenemos que recurrir a imágenes. Su cabello es como diría Federico García Lorca “cabellos de emperadora” y la picardía que se esconde en sus labios no pierde oportunidad de cautivar a uno que otro poeta. Adriana Tafoya no cree en “los musos”, para ella “la inspiración es un roce conflictivo que de pronto se resuelve y da claridad a una idea, respecto a las miles de cosas que pasan en la cabeza”, decide mejor confiar en la determinación y la voluntad.

Ella, es directora general y editora de Verso Destierro. En una entrevista con Palabras Urgentes, Adriana dijo: “sino escribo, hablo y si no puedo lo pinto, pero de alguna u otra manera se va a transmitir la poesía.” Escritora desde niña de historietas y comics,” talachuda porque a veces nada de lo que escribiste sirve”. Desde la publicación de Animales seniles en 2005, su carrera tomó t
al impulso que ahora, además de ser directora general de una editorial especializada en poesía, presentar libros, organizar torneos de poesía; imparte talleres y da conferencias acerca de diversos temas de poesía. Su obra incluye los títulos Enroque de flanco indistinto, poemario sobre ajedrez, 2007; Sangrías, 2008; El matamoscas de Lesbia y otros poemas maliciosos, 2009; Diálogos con la maldad de un hombre bueno, 2010; Malicia para niños (Colección de poesía infantil Mi primer Bakunin), 2012; El derrumbe de las Ofelias: selección poética, 2012; Los cantos de la ternura, 2013. Su premios incluyen el Concurso Nacional de Poesía El Laberinto, 2004, segundo lugar; I Slam de poesía organizado por la Alianza Francesa, 2007, primer lugar; Certamen Relámpago Internacional de Poesía Bernardo Ruiz, 2008, tercer lugar.

Entrevista

We’re: ¿Qué sientes al representar a ésta ola de escritoras de poesía contemporánea, porque aún la mayoría de la producción de poesía es escrita por varones?

A. T: En realidad no es nada nuevo, si revisas al ómnibus de poesía, podrás notar que son siete mujeres a través de varios siglos, las que se mencionan. Es terrible que sean tan pocas, pero si tomamos en cuenta sus circunstancias, veremos que no hay mucha diferencia del contexto actual, es complicado por el prejuicio que tienen muchos sobre la poesía escrita por mujeres. Digamos que hasta ahora, después de tantos siglos, tenemos un lugar, no voy a decir preponderante
sino visible, dentro de estas nuevas políticas que se han dado, gracias a que varias mujeres y hombres conscientes se han entregado a la tarea de responsabilizarse con lo “otro”, como diría Simone de Beauvoir en El segundo sexo, la “otra” también tiene pensamiento que aportar. A mí me da gusto estar en una época en la que más o menos tenemos la misma oportunidad de hablar, opinar, criticar. Aunque muchos hombres y hombres poetas, se resientan muchísimo por “los demasiados privilegios que se nos dan” y si somos realistas, son unos cuantos años, estos en los que se nos ha dado un poco de voz y de voto. Los hombres se dicen desplazados y, hasta agredidos, por estos cuantos “privilegios”.

We’re: Mucha gente dice que la poesía ha sido escrita con un sentimiento de macho, finalmente la poesía podría leerse como una objetualización. ¿Existe éste sexismo en la poesía?

A.T: Por supuesto que existe, y tumba a niños, ancianos, mujeres y comunidad sexo-diversa. El falo-logo-centrismo se fortifica con todo lo que tiene cerca y de antemano nace de la idea de que el mundo es para él. Todo es para el hombre y por el hombre, los demás somos objetos de su servicio. Al grado de que muchos hombres, al pelear la custodia de sus hijos, por medio de lo legal lo hacen como lo harían si pelearan por un objeto, desde el sentido de la propiedad, no como seres amorosos que quieren a sus infantes. Hago hincapié también de que el machismo toca siempre a los homosexuales, a las mujeres y a los ancianos por igual, que puede pisotear o hacer un lado en un momento dado, a todos. No podemos culparnos hacer caso a esa trillada frase; “es que entre nosotras mismas criamos a los machos”, porque también podríamos decir: es que ustedes machos, se están empeñando en criar a otros machos; recurriendo a las letras musicales, al cine, a la religión, a los medios de comunicación en general, incluyendo la ideología implantada y avalada por el Estado. Desgraciadamente en la inconsciencia se sigue obedeciendo una especie de protocolo. Ya no hablemos de la inconsciencia tácita en todo esto, sino de cómo es que podemos llegar a la manera de que esto cambie. Dentro de esa esfera, yo como mujer y poeta sufro, al igual que todos esa violencia de género.

We’re: ¿Has denunciado en tus obras ésta visibilización tan necesaria?

A.T: Sí, la manejo constantemente en mi poesía y la sigo trabajando porque sigo siendo víctima de ella. La denuncio de varias maneras, incluso con mis colegas o las personas que trabajan conmigo y que ven en mí una figura de poder y que automáticamente lo traducen en algo malo; estoy segura de que si yo fuera hombre, eso se convertiría simplemente en una cuestión de liderazgo. Es un poco la dinámica de este juego: no pueden ver que una poeta sea líder y que tome decisiones que tienen cierto grado de autoridad. Eso me pasa mucho en mi medio, pero también en la vida familiar. Me divorcié de un poeta que yo en su momento, creí un intelectual, un hombre de vanguardia, un hombre de izquierda y pues no; reaccionó igual que un hombre iletrado. Me pude haber casado con el carnicero más ignorante y el resultado hubiese sido prácticamente el mismo. No pasa pensión alimenticia, se siente mal por mi “empoderamiento” y pelea a su hija como un objeto. Y a pesar de sus “protestas” llenas de sentimentalismo, todo el tiempo se mantiene ausente.

We’re: ¿Cuál es la manera de producir de Adriana Tafoya? Estás produciendo eventos, en Bellas artes estás presentando libros de vez en cuando, tienes un evento en puerta en diciembre…        

A. T: Bueno, en realidad como editora y promotora cultural organizó un promedio de 286 eventos al año, vas a decir, ¿cómo? Pues porque en un día, a veces, tengo cinco eventos, entonces o me tengo que presentar o mandar a otros compañeros que los cubran porque son eventos importantes para la editorial.

We’re: ¿Estás escribiendo ahora?

A. T: Sigo escribiendo poesía, pero ahorita se me está dificultando un poco porque quedé como la directora general de la editorial. Ahora por el momento, estoy enfocada en crear un nuevo concepto editorial con varios colaboradores; estamos en la reestructuración y como resultado, ha bajado un tanto mi producción escritural, aunque aún con todo y eso, estoy por publicar un nuevo libro que se llamará “Huevo Moteado”, donde quiero lograr la crasis del pancreator. Es un libro que como todos los libros que escribo, pretende ser mejor que el anterior.


Adriana es, como sus versos: “…una mujer embrión-cigoto/ observa, el mundo que es más que una maraña de ideas/es más que estallar el vientre venoso/ sofocando espasmos/ para dar un trasluz a la vida/mucho más que desgarrarse/ en amoroso embeleso por un amante.