Fotos y texto: Susana H Frías

El 16 de diciembre de 2016, se inauguró dentro de las instalaciones de la Fundación Pascual Boing una exposición fotográfica y textil sobre el pueblo de Yalálag, Oaxaca, que explora el presente y el pasado de esta comunidad zapoteca de la región de la Sierra Norte del estado. La muestra fue organizada por Yalina Ruiz Chino, joven comunicadora que también se dedica a la gestión y promoción cultural a través de su marca, Yell, con la cuál le da difusión a artesanos textiles y huaracheros de Yalálag. La curaduría de la exhibición corrió a cargo de Emanuelle Barojas Vargas.

La inauguración se convirtió en una verdadera fiesta al contar con varias manifestaciones culturales de la región: música tradicional, platillos como los tamales de frijol y amarillo, el pan de yema y el pozontle; así como calzado y prendas textiles artesanales. La jornada cerró con baile al compás de los sones y jarabes interpretados por la Banda Filarmónica Zoogochense del Valle de México, dirigida por los maestros Obed Huantes Gallegos y Demetrio Benigno Marquez.

La exposición podrá visitarse hasta el 31 de enero en la galería anexa de la Fundación Pascual Boing, ubicada en Clavijero #60, colonia Tránsito Ciudad de México.

Yalina Ruiz, junto con una asistente a la muestra y los músicos tradicionales de tambor y chirimía.

Yalina Ruiz y Ana Chino durante la inauguración.

Ignacio Reza Casarubias y Leticia Ortega Rivera (director y secretaria de la Fundación Pascual Boing) presentes en la inauguración de la muestra.

Vestimenta típica de Villa Hidalgo Yalálag, Oaxaca.

Yalina explicando a los asistentes la evolución del huipil yalalteco.

Una de las fotografías en exhibición

Asistentes reconociendo a familiares en las fotografías de la exposición

Integrantes de la Banda Filarmónica Zoogochense del Valle de México.

 

Los asistentes degustaron mezcal y gastronomía de la región.

Doña Hilda preparando el pozontle: bebida tradicional a base de cacao y arroz.

 

Roberto Guzmán, músico de Chirimía tradicional.

La banda Filarmónica, la cual pertenece Unión Fraternal Zoogochense A.C., ambientó con sones que pusieron a bailar a los asistentes.