Por Eileana Bonilla

David Bowie es un personaje que no necesita presentación alguna. Es un ícono, un ídolo, un genio. El Duque blanco, camaleón, Starman, Príncipe intergaláctico, e infinitas y personales formas de reconocer a un ser que trasciende más allá de todos nosotros.

Hemos pasado un año sin la presencia de David Robert Jones, en esta dimensión. Un año que continuó lleno de desgracias para la mayoría de nosotros; con otros íconos caídos, momentos de tragedia y una pésima sesión electoral. Un año de haber recibido aquella noticia un 10 de enero, que no sólo impactó a músicos y artistas, sino al mundo en general. Pero a pesar de ello, aquellas palabras que solemos repetir al referirnos a grandes almas caídas, resonaron con más fuerza que nunca en torno al deceso del Duque blanco: Es inmortal.

Y es que, con tal legado de más de 50 años dentro del medio artístico, es imposible siquiera dudar de tal afirmación. No solo es la música; son los vídeos, las películas, las fotografías, las giras, las sonrisas, las lágrimas, y de nuevo, la música.

David Bowie es un artista que cambió el juego. Hizo siempre lo que quiso, inventó nuevos géneros e incluso estuvo pasos delante de su tiempo, ganándose todos esos sobrenombres que a la vez parecen ser tan poco para un ser tan grande como lo fue y lo es hasta la fecha. Y justo así, podría continuar escribiendo sobre lo grande que fue y es nuestro Camaleón, uniendo culturas, gustos e ideologías. Es un punto de conexión entre tantos de nosotros que no nos hace dudar ni un poco que el hombre, en efecto, cayó de las estrellas.

Y aun así, aunque nuestro Príncipe intergaláctico haya trascendido de esta dimensión, no ha dejado de sorprendernos su existencia. Desde el maravilloso álbum Blackstar (2016), que bien, con su increíble genialidad, pudo haber sido una carta de despedida personal, hasta fotos inéditas que hemos recibido a lo largo de los últimos doce meses, e incluso esta semana, cuando él estaría cumpliendo años en la Tierra, nos regaló un nuevo EP y un vídeo que lo acompaña.

Lo voy a repetir porque es necesario: David Bowie es eterno.

Gracias, Starman. Gracias por inspirarnos, enseñarnos y alentarnos. Tu existencia siempre la agradeceremos.

 

Dejo el último vídeo de David Bowie  y una galería de fotos suyas que me encantan ♥

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