El fotógrafo que fue capturado por los nazis por querer mostrar cómo eran los alemanes

Por Óscar Colorado Nates*

August Sander nació en Alemania en 1876, en Herdorf para ser más precisos. En Téveris asistió al fotógrafo Georg Jung. Durante un par de años (1899-1901) trabajó como asistente fotográfico en la zona vecina a Berlín y pasó por la Escuela de Bellas Artes en Dresde. Trabajó la mayor parte de su vida donde estableció un estudio de retrato y adquirió gran reputación.

August Sander madura fotográficamente en las primeras dos décadas del siglo XX. Llegado el momento enseña su trabajo a los llamados Progresistas de Colonia, quienes lo reciben de modo entusiasta. Es un trabajo que comienza a dar forma al rostro fotográfico de la llamada Nueva Objetividad, un tanto al alimón con la Nueva Visión de László Moholy-Nagy, profesor de fotografía de la Bauhaus.

Fue en 1920, una vez que ya estaba plenamente establecido como retratista de estudio, cuando emprendió un ambicioso proyecto: mostrar al Hombre del Siglo XX. Tenía una habilidad excepcional para lograr una empatía con su clientela y sus modelos. El fotógrafo decidió crear una colección de tipos, o con mayor precisión de arquetipos.

Sander se plantea entonces una obra maestra a la que titularía Menschen des 20. Jahrhunderts (Hombres del siglo XX). Su objetivo era crear un catálogo del ser humano del nuevo siglo incluyendo todas las gamas sociales desde campesinos hasta intelectuales, hombres, mujeres, niños…

El fotógrafo decidió crear un catálogo tipológico sobre los habitantes (estereotipos-arquetipos) de Alemania. Aunque parecía una empresa colosal, la aproximación resultó eminentemente práctica: Se acercó a sus clientes, familias que ya conocía previamente, así como espacios y ambientes que le eran familiares.

Es importante subrayar que August dota de igual dignidad a todo sujeto que retrata. No importa si es un escritor, una secretaria, un notario o un obrero.

La índole de las relaciones personales que planteó Sander era incompatible con el totalitarismo. El acoso nazi contra Sander comenzó con sus fotografías, pero el hecho de que su hijo Erich perteneciera al Partido Comunista Alemán tampoco ayudó en las relaciones con el Tercer Reich.

Los nazis confiscaron y destruyeron las placas de Antlitz der Zeit  (Rostro de este tiempo, adelanto de Hombres del Siglo XX).

Sander abandonó Colonia para refugiarse en Kunchhausen. Aunque logró esconder en el sótano de su casa en Colonia un volumen importante de negativos, aquello que no lograron los nazis lo hicieron los aliados: la casa y taller de Sander en Colonia fueron desmoronados durante un bombardeo y la puntilla fue la destrucción de casi 40,000 clichés durante un incendio. A pesar de todo, logró conservar casi 2,000 negativos.

August pretendió crear un catálogo de los tipos en el pueblo alemán, objetivo nada fácil de alcanzar. Pero lo que sí logró  fue retratar el Zeitgeist, el espíritu de su tiempo. Y en tal sentido Sander lanza un reto a todos los fotógrafos que habríamos de sucederle: ¿Cómo lograr sintetizar el espíritu del tiempo que a cada uno nos ha tocado vivir?

Vía blog Mirada Universal del Colectivo Círculo Rojo


Óscar Colorado Nates es titular de la cátedra de Fotografía Avanzada en la Universidad Panamericana. Autor de libros como Instagram, el ojo del mundo, Fotografía de Documentalismo Social, entre otros. Editor y Director General de la revista fotográfica universitaria MIRADAS. Miembro de The Photographic Historical Society (Rochester, NY) y creador de Óscar en Fotos, blog de reflexión fotográfica líder en Iberoamérica.
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