El empresario impulsó a la fotografía hasta convertirlo en uno de los hombres más ricos del mundo y un gran filántropo

Por Óscar Colorado Nates*

George Eastman (Estados Unidos, 1854-1932) dejó la escuela a los 14 años para ayudar a mantener a su familia. El chico tenía un inusual talento con los números. Comenzó trabajando en una aseguradora y se convirtió en contable menor del Rochester Savings Bank. Su gran afición era la fotografía.

Sin embargo, por aquel entonces el proceso era engorroso: Las placas de cristal se rompían y el método del colodión húmedo -aunque sensible y rápido- era complejo.

Richard Leach Maddox creó un proceso fotográfico con una suspensión de haluros de plata en gelatina con su proceso del gelatino-bromuro, lo que permitía utilizar placas secas que se podían almacenar durante seis meses antes y después de la exposición fotográfica.

George Eastman logró desarrollar, en 1878, una máquina para recubrir placas secas en escala industrial. Su empresa tuvo gran éxito y pronto comenzó a desarrollar la idea de utilizar una emulsión fotosensible en papel. Pero el éxito inició, realmente, cuando logró producir una película de celuloide sensibilizada y colocada en rollo. Para 1881 George ya había renunciado a su trabajo en el banco y había encontrado un modelo de negocio ideal combinando la venta de película junto con la cámara Kodak Nº 1.

Eastman había inventado el nombre “Kodak” con la intención de crear una marca memorable, que no hiciera referencia a nada ni nadie conocido y que fuera fácil de pronunciar y escribir.

La propuesta era tan simple como seductora: en lugar de una pesada y voluminosa cámara de madera montada en un trípode, la Kodak N° 1 era mucho más pequeña, ligera, porque era de cartón, y con apenas dos mandos: un botón para accionar el mecanismo de obturación y una palanca para enrollar la película después de cada toma.

El éxito definitivo de Eastman llegó con la Kodak Brownie, una sencilla cámara de cartón. Era el inicio de un modelo de negocio único: vender la cámara a $1 dólar y que el fotógrafo enviara el equipo por correo a Rochester, donde se procesaba la película, para devolverlo con un rollo nuevecito de 100 exposiciones y las fotografías impresas a 25 centavos por impresión. Eastman puso en manos del gran público la fotografía, previamente reservada a los fotógrafos profesionales.

El lema de Kodak era “Usted presiona el botón y nosotros hacemos el resto.” George estaba a punto de convertirse en uno de los 10 hombres más ricos en Estados Unidos antes de que terminara el primer año del siglo XX.

Eastman fue un importante impulsor de la educación superior: donó $51 millones de dólares a la Rochester Universityy otros $20 millones al MIT (Massachusetts Institute of Technology).

Poco preocupado por su fortuna personal, Eastman fue uno de los filántropos más generosos de su tiempo. Eastman siempre fue muy discreto, incluso usaba el seudónimo de “Mr. Smith” para realizar sus donaciones millonarias.

George Eastman falleció en 1932.

Vía blog Mirada Universal del Colectivo Círculo Rojo


* Óscar Colorado Nates es titular de la cátedra de Fotografía Avanzada en la Universidad Panamericana. Autor de libros como Instagram, el ojo del mundo, Fotografía de Documentalismo Social, entre otros. Editor y Director General de la revista fotográfica universitaria MIRADAS. Miembro de The Photographic Historical Society (Rochester, NY) y creador de Óscar en Fotos, blog de reflexión fotográfica líder en Iberoamérica.
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