Por Héctor Fabián

¿Qué opciones tiene el Estado de México en estas elecciones?

“Sean bienvenidos a la zona del terror, donde todo el mundo está fuera de control, está hecha un desastre toda la ciudad, ya no se sabe en dónde va a parar”. Este es el fragmento de la canción La zona del terror del grupo de ska Sekta Core, banda originaria de Atizapán de Zaragoza, que hace nueve años realizó un disco que lleva por título “Morbos Club”, el cual es un claro reflejo de la situación endémica que se vivía, y que aún se vive, en el Estado de México, así como en muchas zonas marginadas.

La portada del disco utiliza una estética-política muy clara: denuncia visualmente el periodismo amarillista con una clara referencia al periódico “Alarma” y al programa de televisión de nota roja “Duro y Directo” que transmitía Televisa. Asimismo, sus letras enunciaban sin censura la corrupción e impunidad de los actos criminales y delictivos que aún prevalecen en este Estado de derecho, pues sus canciones hacían un fuerte llamado de atención a la insurgencia política del pueblo y sus ciudadanos.

La narrativa audiovisual de la canción plantea una situación post apocalíptica con un performance donde se describe una ciudad caótica y un estado de caos. Por tal motivo, me arriesgo a decir que esta canción describe de forma análoga la histeria y miedo colectivo que se vivió en septiembre del 2012 ante el pánico social orquestado por el duopolio televisivo Televisa-Tv Azteca, que por primera vez decían la verdad afirmando que no pasaba nada, para así, quitarle credibilidad a los medios alternativos de comunicación y dejar que el rumor de que “Los Zetas” y “La Familia Michoacana” estaban saqueando casas y comercios en el municipio de Nezahualcoyotl, Ecatepec de Morelos y Coacalco se esparciera. Mientras que los pobladores de esos municipios se encerraban en sus hogares, esperando tener noticias de la situación, pero a cambio recibieron el primer informe de gobierno del gobernador Eruviel Ávila Villegas, el cual hacía galardón de sus méritos, anunciando el eminente progreso y mejoras en materia de seguridad que tendría dicho estado.

No obstante, en enero del 2017, justo antes de que  el sexenio de Eruviel Ávila termine, el mismo estado catatónico de horror y caos colectivo volvió a emerger ante el hartazgo de una ciudadanía enardecida y mancillada económicamente por el denominado gasolinazo. En esta ocasión el estado de caos fue mayor al del 2012, pues se extendió a más municipios de la región, haciendo ver que los actos delictivos, paranoicos y de violencia, se le habían escapado de las manos al gobernador Eruviel; quedando claramente circunscrito el siguiente enunciado “sean bienvenidos a la zona del terror.”

Ahora bien, lo que busco evocar al hacer memoria sobre estos acontecimientos es que el legado de corrupción en el Estado de México, que ha existido durante estos años, es una herencia del imperio priísta que ha subyugado fuertemente a este Estado de la república.

Lo que nos lleva a pensar de forma intuitiva, que el enemigo eminente y la opción política por la que no deberían votar hoy los mexiquenses, es sin lugar a dudas el actual candidato del PRI, Alfredo del Mazo Maza, quien irónicamente en uno de sus spots señala que el transporte público es inseguro, haciendo énfasis en que cuando él sea gobernador, los delincuentes viajarán en un camión blindado. Esta narrativa visual es absurda, por no decir burda, pues dicho candidato no sabe lo que es viajar en transporte público; desconoce el gasto económico que implica trasladarse dentro del Estado de México; olvida que los carros blindados desde siempre han trasladado a muchos “delincuentes” que portan un uniforme institucional que convalecen sus actos de corrupción paramilitar, a partir de las instituciones corruptas que gangrenan el tejido social de los mexiquenses.

Por otro lado, la candidata del PAN, Josefina Vázquez Mota, tiene una situación turbia que rodea a su persona y a su familia debido a que se le acusa de un “supuesto” desvío millonario de recursos públicos vinculados con la asociación civil “Juntos podemos”, fundada por dicha candidata para apoyar a mexicanos en Estados Unidos.

Pero más allá de esta situación un tanto turbia de la candidata, lo que sí habría que analizar es el discurso clasista y contradictorio que se presenta en uno de sus spots, donde se ve como un asaltante que sube a un microbús da un discurso palurdo en contra de PRI. Lo que llama la atención es la forma agresiva de encasillar a la clase media-baja, como una clase social que ignora su situación política y que por tal motivo vende su voto por una despensa, para posteriormente asentir que, en efecto, existe una “clase privilegiada” y que los ciudadanos son objeto de utilidad partidista totalmente desechable. Al final de dicho spot la sentencia es más que agresiva, pues es sumamente recriminatoria con los ciudadanos, ya que se les echa en cara la responsabilidad de la situación de violencia en la que se encuentran los mexiquenses.

Por otra parte, la candidata de MORENA, Delfina Gómez Álvarez, se le acusa “supuestamente” de haberse autorrealizado un autopago ilegal de 440 mil pesos, en liquidación de bonos durante el término de su alcaldía en Texcoco. Pero al igual que con la otra candidata, más allá de los achaques que se presentan a su persona, lo cierto, es que en uno de sus spots se matiza un fuerte discurso populista. El cual por el solo hecho de ser populista no es malo, sino todo lo contrario, ya que rescata la sensibilidad del pueblo y de sus ciudadanos, pone en evidencia la identificación de esa clase media-baja y marginada que con trabajo y esfuerzo puede aspirar a un futuro mejor por medio de la educación y preparación profesional.

Su discurso es convincente, no por el hecho de que sea de izquierda, sino por lo que representa su persona, pues es una maestra que no viene de un “linaje privilegiado” como lo es Alfredo del Mazo Maza y Josefina Vázquez Mota. De ahí la importancia de la enorme empatía que emana dicha candidata. Su discurso es incluyente, sensible, emotivo, pero poco convincente, no porque le falte preparación, sino porque al igual que sus contrincantes de derecha, sólo muestra los síntomas que se padecen en el Estado de México, olvidándose por momentos de lo importante que son las propuestas y de tener un discurso agresivo contra sus contrincantes, pues estas son herramientas y armas necesarias en una contienda política-electoral.

El último de los candidatos que he de mencionar, es Juan Zepeda Hernández del PRD, a quien únicamente se le acusa de que su proceso de selección para contender en el Estado De México estuvo “amañado”, fuera de ese conflicto interno es el candidato al cual no se le ha podido señalar como corrupto e incongruente. Asimismo, es un candidato que, a diferencia de sus contrincantes, tiene un discurso fuerte, congruente y conciso, que ve más allá de los síntomas que achacan al Estado de México, sus propuestas son sumamente convincentes, de igual manera, es un candidato que trae consigo un discurso fuertemente combativo en contra del PRI y del PAN, es alguien que hace compatible su discurso de izquierda con su carácter normativo y sobre todo por su condición de inmigrante y marginal de vida, es alguien que al igual que Delfina Gómez, tiene un espíritu de pueblo y para el pueblo. Su carácter “populista” es otro factor que hace convincente su discurso político. Su compromiso académico con la educación es un fuerte aliciente de su campaña, pero al mismo tiempo le resta un poco de “identidad” debido a la condición de clase que implica tener estudios de maestría y ser doctorante de Derecho, en un país donde solo el 8.5% de la población apenas cuenta con licenciatura. Lamentablemente, a pesar de ser el candidato más convincente y con mejores propuestas de los cuatro en cuestión, es un candidato que ha sido abandonado por un partido que sufre un conflicto interno y que hoy posee una débil fuerza política en el Estado de México, lo cual deja a este candidato en la intemperie del abismo electoral.

En consecuencia, la contienda electoral en el Estado de México hace visible la falta de representatividad política que hoy existe en el país, pero también hace ver la imperiosa necesidad de suplantar a un partido que durante años ha succionado y descarnado a la población mexiquense descabelladamente. Por tal motivo, las mejores opciones partidistas se reducen a dos: MORENA y PRD. Sin embargo, a pesar de que el mejor candidato es Juan Zepeda Hernández, por estrategia política no es el más recomendable, debido a que le restaría votos a una verdadera oposición como lo es la candidata de MORENA, Delfina Gómez, que implicaría no sólo un cambio de régimen, sino un fuerte golpe al caciquismo que hoy representa el PRI en dicho Estado. Si hablamos con severidad, debemos tener en cuenta que los grandes imperios se derriban también ideológicamente y el PAN como el PRI representan una ideología “anti-populista” que no es compatible con el pueblo y sus ciudadanos, forman parte de un linaje de “gente privilegiada” y con antecedentes turbios poco convincentes.

Si queremos ser realistas en el terreno de lo político, es necesario que los ciudadanos sean capaces de sacrificar un bien mayor, por un mal menor, esto implica renunciar a la apatía [a]política que hoy se vive en el país y tener conciencia de que los cambios no son lo que uno siempre espera, porque en la vida uno no puede esperar a vestir santos que satisfagan por completo nuestros gustos y necesidades. Por ello, el sacrificio es un bien necesario y no hablo aquí de un mesianismo, sino de una convicción política ciudadana en búsqueda de un cambio de régimen ideológico-partidista.

Hay que tener en cuenta que los partidos que representan la corrupción en este país no dudarán en hacer lo políticamente incorrecto para no perder sus privilegios, por eso ante esta eminente zona de terror es necesario hacerle caso a esa insurgencia, emancipación y resistencia política del pueblo y sus ciudadanos.

México 2017: El malestar mexicano y las revueltas populares

Por último, me gustaría hacerle un guiño a esas nuevas propuestas políticas joviales comprometidas con nuevas formas de [de]construcción política y ciudadana, para que vuelquen su ojos en el Estado de México, mi invitación es directa y tiene nombre, hablo de Wikipolítica, pues ha llegado el momento de crear un nodo en este Estado. Es necesario empezar a tomar riesgos para entrar en la región pantanosa, turbia y hostil que se resiste a un reformismo ideológico y así poder sembrar una cultura política fresca e innovadora.

Es momento de que Wikipolítica tome el riesgo de presentarse como una propuesta político-partidista que posee buena fe y razón de ser “populista”, es momento de que su discurso jovial retome los espacios públicos y políticos que le pertenecen a los ciudadanos, pues en momento de crisis de representación es notorio demostrar que los muros y prejuicios sí caen, pero para ello es necesario derribar los “muros” que ustedes como “Wikis” también se han construido.

Hasta el momento lo han hecho bien manteniendo cierta prudencia y actuando de forma infrapolítica, pero es fundamental romper esas fronteras para poder trascender. Ahora más que nunca, es fundamental que por México hoy, se sumen nuevas propuestas políticas a su discurso, para que se conviertan en una extensión aunada al movimiento que encabeza Wikipolítica. No dejen de innovar en su discurso, pues la política hoy es de los estudiantes y de los jóvenes que no buscan líderes que los representen, sino ciudadanos capaces de cultivar una cultura política que restablezca el tejido social gangrenado por las viejas formas partidistas de hacer política.

Foto de portada: Noticieros Televisa