Te observo desde lejos buscando tu sonrisa y tus ojos,

lo efímero del momento contrasta con lo eterno del

instante.

Te miro, casi como no queriendo te miro; tu sonrisa la

encuentro y tus ojos me descubren; te miro, casi como

intentándolo, pretendiendo la espontaneidad de una

serendipia. Te miro, tu mirada empieza a definir mi

sonrisa, parece que tus ojos la dibujaran

con la fortuna de que se convierte en mi sonrisa y nace

de mis labios,

ese gesto ensayado en el espejo cobra naturalidad

y le das vida, vida en mí. Te miro como se lee a Huidobro

y siento miedo, las miradas se han cruzado y siento

miedo,

me hablan tus ojos y los míos los siento gritar, no sólo te

miro, también tú me miras…

ahora son mis ojos los que dibujan tu sonrisa,

mi mirada traza sinceridad en tus labios; el arte de las

miradas se nutre de nosotros,

y sigue siendo un instante.

Balaam, efca.

Foto de portada: John Vink, Berlín, Love Parade, 1997.