Desafió la moral de los 20’s al retratar la desnudez de mujeres liberadas y seguras de su belleza y de su sensualidad

Por Ana Sofía Ibarra

En la década de los 20’s los estudios fotográficos eran muy populares entre las élites, pero el Atelier Manassé fue el único en desafiar la moral a través de la fotografía erótica femenina. El Manassé se fundó en Viena en el año 1922 y también contaba con una pequeña sucursal en Berlín. Los propietarios eran los húngaros Olga Solarics y Adorja’n von Wlassics, quienes además eran pareja.

El estudio de Olga y de Adorja’n era muy exitoso por sus fotografías para revistas, postales y carteles publicitarios para espectáculos de cabaret. Además fueron uno de los primeros en retocar con aerógrafo a las modelos de las fotografías.Pero la faceta más interesante del estudio es la experimentación con la fotografía erótica femenina, principalmente la de Olga Solarics. La fotografía de Olga es fascinante, sugerente, y creativa. Ciertos detalles, como retoques, superposiciones y modificaciones de escalas revelan un estilo único aunque influenciado por algunas vanguardias como el surrealismo y el expresionismo.

El estudio Atelier Manassé nos presenta la imagen de una nueva mujer que lucha por separarse de los roles tradicionales y por reinventarse, mostrándose al mundo como un ser humano completo y autónomo, capaz de atravesar una inmensa variedad de emociones. En los retratos encontramos a mujeres liberadas que muestran estar seguras de su belleza y de su sensualidad.