Curada por Rafael Barajas “El Fisgón”, esta exposición es un recorrido visual a través de la historia del periodismo policiaco y los hechos de sangre en México, que van desde el Tigre de Santa Julia hasta el crimen organizado

Por: Enrique Cedillo

Se presenta en el Museo del Estanquillo la muestra Una Crónica de la Nota Roja en México: De Posada a Metinides y del Tigre de Santa Julia al Crimen Organizado. La muestra comienza narrando la escena verdaderamente infernal que se encontró aquella fría mañana de octubre en el caserón de la calle Cordobanes 13, hoy Donceles.  Cerca de la pesada puerta de madera, apenas entrecerrada, yacía el cadáver de Joaquín Dongo, comerciante español, con el cráneo destrozado a machetazos. Serían descubiertas al interior del inmueble otras diez víctimas, entre los que se encontraban un primo del citado peninsular, su tesorero y otros sirvientes varios, incluyendo mujeres y ancianos, todos salvajemente muertos por machete. Según algunas crónicas, los asesinos mataron hasta al perico de la casa. El móvil fue el robo, pues de los arcones faltaban más de veinte mil pesos, toda una fortuna en 1789. La masacre de los Dongo conmocionó a la sociedad de entonces y fue, acaso, la primer gran nota roja mexicana.

No tardarían en sucederse más episodios sangrientos en nuestra torturada historia. Tristemente célebres son los crímenes de Francisco Guerrero, conocido como El Chalequero o el Estrangulador de Río Consulado, uno de los primeros asesinos seriales capitalinos. Infame es también Gregorio “Goyo” Cárdenas, el Estrangulador de Tacuba, que se convertiría a la postre en el recluso que más tiempo vivió en Lecumberri y a quien el circuito de poder mexicano convertiría en una extraña celebridad[2]. Y así, del “Pelón” Sobera a la “autoviuda” María Teresa Landa (Miss México 1928), de la Banda del Automóvil Gris[3] al cartel de los Zetas, del asesinato de Trotsky al suicidio de Gigí Ambar, nunca han faltado notas sensacionalistas en el andar nacional, todo ello ampliamente documentado en los pasillos de El Estanquillo.

Un transporte, mil historias: Museo del Metro

La exposición incluye piezas extraordinarias como los grabados del popular José Guadalupe Posada o los apuntes judiciales de Ernesto García Cabral, pero sobre todo fotografías de autores como Enrique “el niño” Metinides, Fernando Brito y Pedro Valtierra, creadores que han hecho carrera dentro de la nota roja y han documentado los más terribles acontecimientos, desde accidentes automovilísticos hasta ejecuciones del crimen organizado. Así mismo, la muestra alberga algunas obras del mismo Rafael Barajas, que dan cuenta de su inagotable capacidad artística.

Mediante numerosas publicaciones, dibujos, grabados, fotografías, maquetas y materiales varios pertenecientes al acervo del museo y de colecciones particulares, El Fisgón nos conduce en un estremecedor recuento de los hechos más desgarradores que han marcado al país y nos invita a ponderar en torno a los mismos y así entender mejor nuestra situación actual.

A nadie le cabe duda que vivimos tiempos turbulentos donde la violencia más extrema y su mediatización es algo cotidiano, por lo que reflexionar y debatir en torno a la nota roja, sus alcances y sus implicaciones es urgente.

La fascinación con la criminalidad, los hechos sangrientos y lo perverso no es nueva, y tampoco lo es su relación con los medios. Pero, ¿cómo se ha transformado el periodismo policiaco en una nación azorada por la brutalidad de la guerra contra el narcotráfico, donde las olas de criminalidad amenazan la vida como nubes de veneno? Atrás han quedado los días en que los asesinos seriales y fenómenos tales eran hechos aislados, pues hoy la nota roja ha pasado a la primera plana de los periódicos más populares. En palabras de Carlos Monsiváis, “En 15 años, el cambio mayor es la emergencia feroz, a momentos militarizada, del narcotráfico, que modifica radicalmente el sentido de la nota roja y lo traslada casi diario al altar de las ocho columnas. Desaparece la singularidad de los asesinatos y de los asesinos, y la masificación del delito es, también, la deshumanización masiva.”[1]

Por su naturaleza, la exposición no se recomienda para menores de edad pero el visitante autorizado podrá disfrutarla en el céntrico museo y tal vez tomarse un tiempo en la sala de lectura para repasar la obra de Carlos Monsiváis o algún otro de los autores citados en el recorrido. Hasta el 11 de septiembre.

UNA CRÓNICA DE LA NOTA ROJA EN MÉXICO

Museo del Estanquillo

Isabel la Católica 26, Centro Histórico, CDMX

Hasta el 11 de septiembre de 2017

Entrada libre
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[1] Carlos Monsiváis, “Los Mil y un Velorios” (Debate, 2010)

[2] El periodista Guillermo Pérez Verduzco entrevista a Goyo Cárdenas, 1978 (¿?).

[3] El Automóvil Gris (Enrique Rosas, 1919) fue una de las primeras películas mudas mexicanas, basada en hechos reales ocurridos durante el porfiriato.

Foto de portada: Enrique Metínides