Por Ana Sofía Ibarra

‘Penélope’, una obra que literalmente se entreteje con los muros

La artista brasileña Tatiana Blass realizó en 2011 una obra que literalmente se entreteje con los muros de la Capilla de Morumbi en Sao Paulo, edificio que fue reconstruido en el siglo XX y que se cree fue una capilla dedicada a San Sebastián de los esclavos. Actualmente este edificio pertenece al Museo de la Ciudad, y en ella se organizan exposiciones de arte contemporáneo.

La instalación de Tatiana Blass hace una simbiosis con la arquitectura del lugar y despierta en el espectador una sensación enigmática. Comienza con una alfombra rojo bermellón que avanza desde la entrada de la capilla hasta donde, en vez de un altar, hay un telar de pedal. En el otro extremo del telar el tejido se desbarata y fluye a través de los agujeros del muro llegando hasta el jardín. Los hilos de lana se enredan con la hierba y los árboles.

La obra, una parte tejida y la otra enmarañada, fluye al interior y al exterior de la capilla creando un ambiente móvil que confunde la construcción y la deconstrucción del textil. Por eso se titula ‘Penélope’, nombre de un personaje de la Odisea que teje un sudario de día y lo desteje en secreto por las noches para darle más tiempo a la vuelta de su esposo y distraer a sus pretendientes.

La figura de Penélope se ha interpretado de muchas maneras a lo largo de la historia. Tradicionalmente se la ha visto como símbolo de fidelidad en el matrimonio porque ella teje mientras espera a su esposo. Pero quizá hay formas más interesantes de pensar a Penélope porque su bordado también es la expresión de un trabajo activo y creativo. Aunque el arte de bordar ha sido culturalmente asociado a las mujeres y al trabajo doméstico, también es la actividad de muchas diosas y heroínas de la mitología griega. Si miramos más de cerca, el tejido parece tener un carácter cósmico que nos habla de temas como el destino, la vida y la muerte.

Fotos: Everton Ballardin, Vía: Colossal.