La ciudadanía de Nuevo León se organiza para encontrar al 88% de las personas reportadas como desaparecidas, de las cuales, 96% fueron encontradas con vida

La inseguridad generalizada en el país ha hecho de la desaparición forzada una realidad cada vez más cercana. El número de personas que desaparecen continúa siendo elevado; y, a la inversa, las personas que aparecen siguen siendo muy pocas. Las alarmantes cifras a las que nos enfrentamos no son resultado único del crimen organizado; la falta de mecanismos y protocolos de reacción y prevención también ha facilitado que las desapariciones aumenten y queden impunes. Ante la poca capacidad de respuesta de las autoridades gubernamentales frente a esta situación, la sociedad civil se ha organizado para suplir las funciones en las que el Estado ha flaqueado.

Un ejemplo exitoso al respecto, es el trabajo realizado por Ciudadanos en Apoyo a los Derecho Humanos (CADHAC). Esta asociación fue fundada por la hermana Consuelo Morales en 1992, y opera en Nuevo León en conjunto con las autoridades estatales, familiares de los desaparecidos y otras asociaciones civiles. Inicialmente, la asociación se dedicó a la defensa de los derechos humanos en general; no obstante, la situación de violencia que enfrenta el estado hizo que en 2009 comenzaran a orientar sus acciones hacia la lucha contra las desapariciones forzadas, su principal causa abanderada al día de hoy.

Primero, las acciones consistían en proveer acompañamiento a los familiares del desaparecido al hacer la denuncia y dar seguimiento a los casos. En 2011, con el impulso del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad lograron agendar una junta con el Procurador Estatal de Justicia. El resultado de esta reunión fue el entablamento de un diálogo fluido entre la asociación y las autoridades, diálogo que tendría como producto el Protocolo de Búsqueda Inmediata.

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El Protocolo resalta la necesidad de preparar agentes especiales en los ministerios públicos del país, así como la importancia de reaccionar en las primeras 72 horas de la desaparición, cruciales para encontrar a la víctima. El documento se envió al Grupo de Trabajo de Desapariciones Forzadas de la ONU y, con sus recomendaciones, se creó el Grupo Especial de Búsqueda Inmediata (GEBI). CADHAC también logró la tipificación de la desaparición forzada dentro del Código Penal de Nuevo León, culpabilizando tanto al perpetrador como a cualquier persona que obstaculice la investigación.

El trabajo realizado por CADHAC ha permitido a muchas familias de Nuevo León exigir la consumación de su derecho a la seguridad y a la libertad. Desde la implementación del nuevo Protocolo y la creación del GEBI, el número de personas encontradas ha aumentado significativamente. Según datos del diario Reforma, en 2015 se encontraron 88% de las personas reportadas como desaparecidas, de las cuales, 96% fueron encontradas con vida.

Han surgido diversas propuestas para replicar el sistema Neoleonés en materia de desapariciones forzadas en otros estados, como en Tamaulipas, donde ya existe un programa de asesoría brindado por CADHAC al gobierno del estado. Es imperante continuar con los esfuerzos que ésta y otras asociaciones realizan, ya que cuando las instituciones no logran resolver los problemas que atañen a su sociedad, somos los ciudadanos debemos organizarnos para hacer valer nuestros derechos.

Foto de portada: Desinformémonos

Por Nosotrxs