“No solo no tenemos luz, también hay la preocupación porque en varios puntos se agrietó la calle y eso también es un temor para la población”.

La tragedia para esa comunidad Ikoots no termina, ahora más de miles de personas tuvieron que abandonar sus hogares, por los daños en calles, casas, escuelas que dejó a su paso el sismo de 8.2 que sacudió al Istmo de Tehuantepec

Aunado a los daños en más de 300 viviendas, así como la iglesia principal San Mateo Apóstol, la caída de postes propiedad de la Comisión Federal de Electricidad desde la agencia de colonia Juárez hasta la cabecera municipal.

Desplazados a ocho kilómetros de sus hogares, las familias de San Mateo lo tuvieron que dejar todo, porque había riesgo por inundación debido a que en las partes bajas de las colonias hubo hundimiento de la tierra

En Barrio Nuevo perteneciente a esa comunidad, el camino principal con el que se llega a esa zona se partió prácticamente al mostrar la naturaleza su furia y esto impide que unas 50 familias puedan salir de sus hogares.

En la cabecera municipal el panorama es desolador, casas desplomadas, bardas colapsadas, calles agrietadas y escuelas a punto de caer por los daños que sufrieron.

El profesor Ulises Baloes, de San Mateo del Mar, mostró mediante gráficas el grave daño que sufrieron muchos hogares, en donde las familias perdieron prácticamente todo y piden ayuda de las autoridades para restablecer pronto sus viviendas.

“Es difícil de describir lo que vemos y sentimos, nuestros paisanos están atravesando por un problema grave que el gobierno debe de atender con prontitud.

Mientras que Roberto Palafox camina en lo escabroso de la calle para poder llegar hasta su hogar y ver cómo se encuentra su familia para llevarlos a un lugar seguro.

“No podemos llevarnos todo nuestro patrimonio, estamos llevando nada más documentos, dinero y una muda de ropa”, señaló

En la agencia municipal de Huauzantlán del Río, lugar hasta donde las familias de San Mateo se trasladaron para refugiarse por las réplicas que ha habido el temblor, están sin alimento y apoyo en agua y medicina.

Mirna Gijón, madre de tres pequeños, expresó brevemente que solo se trajo a sus pequeños hijos y su esposo se quedó en su casa y no sabe hasta el momento nada de él.

“Temo que algo malo que haya sucedido”, dijo entrecortado y con lágrimas en los ojos al ver que su marido no aparecía.

La fuerza que le daban otras madres de familia que se encontraban en el lugar, la hacía fuerte para no flaquear al saber que está sola.

Cirilo Garrido Guerra, habitante de la agencia de colonia Juárez, dijo que después del temblor, ahora lo que más les preocupa es que hay una docena de postes a punto de desplomarse y tiene a varias comunidades sin energía.

“No solo no tenemos luz, también hay la preocupación porque en varios puntos se agrietó la calle y eso también es un temor para la población”.

Finalmente dijo que su pueblo necesita alimento, agua, medicamentos y un hogar donde permanecer en lo que se restablecen los servicios.

Aquí puedes ayudar a los afectados por el sismo

Foto de portada: Página 3

Por Desinformémonos

Texto publicado originalmente en Cortamortaja por Agustín Santiago