Por Luis Roncayolo

Soy un lobo, una serpiente, un ratón.

La guardia me anda buscando,

por eso me transformo.

La guardia me anda cazando,

por eso huyo entre los altos sembradíos de maíz,

porque pertenezco a la raza criminal de Caín,

a sus hijos inmortales,

a la piedra que rompió el cráneo del primer hermano.

Soy el lobo para correr a la velocidad del viento,

el enemigo del hombre resguardado en Leviatán.

Soy la serpiente para árboles trepar,

el enemigo del matrimonio paradisíaco.

Soy el ratón para esconderme de los perros negros,

el enemigo de Ur, de Atenas, de Constantinopla.

Soy un caníbal, soy un vampiro,

soy enemigo de la humanidad.

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Foto de portada: @kike_rourke y Oaxaca 3.0