Por Luis Roncayolo

Veo en el cielo tus ojos,

de noche, por telescopio,

los veo y me parecen hermosos.

 

Pienso en lo lejos que están,

su brillo en choque de hidrógeno,

así nos chocamos nosotros,

de pronto, creando un amor espacial.

 

La nube donde tu ser, y el mío,

flotaron mirándose lejos,

por gravedad, y dos ríos,

la nube colapsa en gemelos.

 

Binarios vinieron a ser

tu luz y la mía bailando,

como bailamos al conocer,

que por más turbulencia que había,

largo trayecto habría

nuestro amor de recorrer.

 

Y aunque es largo el trayecto, muy largo,

el que viaja la luz por el cosmos,

segura, como nuestro amor, segura,

es de llegar en hilo a tus ojos.

 

Foto de portada: ThebesteventsofIceland