Por Enrique Mendoza Ruiz

La tarde del pasado 19 de septiembre Juan Garay Ramírez sintió como su departamento en Los Reyes La Paz, Estado de México, empezaba a hundirse. Mientras la alerta sísmica sonaba a lo lejos desde la vecina Iztapalapa, tanto él como los habitantes de la unidad habitacional Tepozanes corrían hacia el estacionamiento de su sección temiendo que sus edificios fueran a caérseles encima al tiempo que un poste de luz, decenas de puertas, ventanas y muebles caían estrepitosamente debido a una inclinación recién formada en la tierra. Estaba temblado.

Esa misma noche Juan como la mayoría de sus vecinos prefirieron acampar afuera de sus casas. Las grietas que habían emergido en frente de sus hogares hundían el suelo casi un metro en algunos puntos, por lo que temían que otro sismo colapsara definitivamente sus viviendas, pero también que sus pertenencias fueran robadas por saqueadores.

Esta situación ya había sido advertida diez años antes por el ex director del Organismo Público Descentralizado de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (Opdapas), Tranquilino Lagos Buenabad, quien en 2007 anunció que el organismo que presidía había detectado siete grietas en distintos puntos de Los Reyes La Paz que ponían en peligro la vida de 10,000 personas, por lo que exhortó a las autoridades estatales y federales a realizar estudios más detallados en esta zona para evitar futuros desastres.

En entrevista para We´re Magazine Tranquilino habló sobre el diagnóstico que realizó en ese entonces y cuál fue la respuesta de las autoridades ante su estudio. Como él en ese tiempo, los vecinos de Tepozanes también habían advertido que las unidades que les había entregado Infonavit presentaban una serie de grietas que pensaban que podían hacerse más grandes. Tales advertencias, sin embargo, nunca fueron escuchadas por el gobierno.

De acuerdo con Tranquilino, el propósito del estudio que realizó la dependencia que dirigió en 2007 fue resolver el problema del desabasto de agua e inundaciones que se daban en el puente del Tornillo, la avenida Simón Bolívar y el Valle de Los Reyes a la altura de Colorines en el municipio de La Paz. Pese a que el gobierno actual ha hecho una inversión importante con miras a corregir esta situación, destaca el ex funcionario, el “gran problema” de Los Reyes es que su infraestructura hidráulica es tan vieja que necesita ser reparada indefinidamente. Un problema cuya magnitud siempre se ha negado a reconocer el gobierno en todos sus niveles administración con administración, y cuyas paulatinas soluciones han sido insuficientes.

“No es tan sencillo para ellos (el gobierno estatal y federal) reconocer el gran problema que existe en la zona porque hay asentamientos humanos. Concretamente la construcción de la unidad Tepozanes fue un asentamiento donde no hicieron un levantamiento serio dado que en ese lugar no existen condiciones para poder construir una unidad habitacional. Y aún así, finalmente lo hicieron. Se brincaron las normas que impiden que pueda construirse un lugar donde el tipo de suelo es muy inestable. Sobre todo porque esa falla corre a través de gran parte del fraccionamiento Floresta hasta colindar con la colonia San Lorenzo Tezonco en Iztapalapa”, señaló el también ex militante del Partido de la Revolución Democrática (PRD), quien agregó que en el Estado de México el presupuesto requerido para atender este tipo de situaciones siempre llegaba “a cuenta gotas”. Un problema que, señala, siempre ha tenido la oposición en su historia reciente.

Tepozanes, la unidad que no puede volver a la normalidad

Dichas grietas se deben en parte a la explotación desmesurada de los mantos acuíferos de esa zona del Valle de México, y es un problema que va a “intensificarse”, añadió Tranquilino. “La situación de la unidad Tepozanes sigue igual y como se previó. No se necesitaba tener una bola mágica para saber qué era lo que iba pasar, y los resultados los estamos viendo. Todo mundo se hace de los oídos sordos porque no les conviene. Desde aquel entonces Protección Civil decía que no pasaba nada, y que no sigue pasando nada, cuando ya tenemos ahí una lista de damnificados que no han encontrado respuesta a esta situación. Entonces, parece que el problema es más serio”, afirmó el ex funcionario refiriéndose a los habitantes de esta unidad afectados por el sismo del pasado 19 de septiembre.

We´re Magazine: Hace diez años usted era director del Organismo Público Descentralizado de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (Opdapas) y advirtió que había siete grietas en esta parte del Estado de México que ponían en peligro la vida de diez mil personas. ¿Qué tipo de respuesta recibió de las autoridades estatales y federales en ese entonces?

Tranquilino: Ninguna. Finalmente ese ha sido el peregrinar de diferentes administraciones. Máxime cuando eres oposición menos te toman en cuenta. Si a la propia gente de su equipo no los atienden menos a nosotros.

We´re Magazine: ¿Usted cree que no le hicieron caso a su estudio por ser de un partido de oposición, y además por el hecho de que las autoridades no quieren reconocer la gravedad de este problema?

Tranquilino: Sobre todo porque hay responsabilidad en las autoridades que emitieron los permisos de construcción. Por eso es que hay oídos sordos, y se niegan a reconocer este problema.

We´re Magazine: ¿Qué tipo de ayuda esperaba de ellos? Es decir del gobierno estatal y federal.

Tranquilino: En aquel entonces nosotros estábamos solicitando que se hiciera un estudio de una manera más profesional. Y que en ese sentido se tomaran las medidas preventivas, sobre todo para que en esa zona se pudiera cambiar la red hidráulica y evitar los problemas que hoy se tienen. Después del sismo se volvió a colapsar. No hay agua. Y no la tienen porque la infraestructura que se tiene en el Valle de Los Reyes es muy vieja. Tanto que en algunos puntos ya está colapsada. En algunos casos el gobierno del estado ya ha tomado cartas en el asunto. Esperemos que eso resuelva la parte de las inundaciones. Sin embargo, se sigue inundando. Va a ser complicado.

We´re Magazine: Tomando que esta ciudad ha abusado de sus mantos acuíferos y que las personas han seguido construyendo indiscriminadamente, ¿usted cree que van a seguir habiendo hundimientos en esta zona de Los Reyes?

Tranquilino: Inevitablemente. Se van a seguir dando y se van a seguir ensanchando. Tú puedes pararte a la altura del puente del Tornillo y podrás mirar que las instalaciones de la empresa Pedro Domecq presentan un severo hundimiento en la parte sur y en la parte norte –donde tienen otras instalaciones-. Inclusive, este fenómeno que se observa en la unidad Tepozanes y en el fraccionamiento Floresta tienen las mismas características: Las calles están desniveladas por el hundimiento. Por supuesto que este problema se va a seguir agravando, el problema es que las autoridades no hacen caso a ningún tipo de recomendación. Más por negligencia y no querer asumir su responsabilidad.

En 2007 Tranquilino Lagos Buenabad, entonces director del Organismo Público Descentralizado de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (Opdapas) advirtió que las zonas de mayor riesgo para los habitantes del municipio de Los Reyes La Paz están en el fraccionamiento Floresta (a un costado de la unidad Tepozanes), la avenida Puebla a la altura del Paseo de Tepozán, la calle Presa del Tornillo, en el Metro Santa Martha hasta la calle Tabachines, la avenida Los Reyes (justo en frente de las bodegas de la empresa Pedro Domecq), la calle Pino en la colonia Valle de los Pinos, y la calle Horacio Zúñiga, desde la calle Hombres Ilustres hasta la Calle Pino (a un costado de Hombres Ilustres la primaria Amado Nervo sufrió fuertes daños tras el sismo del 19 de septiembre). Sin embargo, a pesar de los hundimientos recientes y pasados, el Subsistema Nacional de Información Geográfica y del Medio Ambiente sólo tiene registrada una falla en el municipio de Los Reyes La Paz en su mapa de Información Geográfica.