Si el tiempo le está dando la razón a Sergio Aguayo, ¿lo hará también la justicia de nuestro país?

Por Enrique Mendoza Ruiz / Opinión

El pasado 28 de junio del 2016 Humberto Moreira Valdés, ex gobernador de Coahuila y ex dirigente nacional del PRI, demandó al investigador y periodista Sergio Aguayo Quezada por daño moral al afirmar en una columna que se publicó en Reforma y en el Siglo de Torreón que “Moreira es un político que desprende el hedor corrupto; que en el mejor de los escenarios fue omiso ante terribles violaciones a los derechos humanos cometidos en Coahuila, y que, finalmente, es un abanderado de la renombrada impunidad mexicana”. Dicha columna fue publicada cuando Moreira se encontraba preso en España acusado de lavado de dinero.

De acuerdo con Moreira, las palabras de Sergio Aguayo lesionaron sus sentimientos, creencias, efectos, decoro y reputación; pues el también docente asegura que nunca en su vida ha sido condenado por un delito, debido a que es un hombre honrado que se define a sí mismo como un “apasionado de la comunicación libre” con tres Masters cursados en la Universidad Camilo José Cela y la Universidad de Barcelona en España. Sin embargo, esta visión de sí mismo contrasta con algunas investigaciones que no sólo sostiene el doctor Aguayo:

Recientemente un informe de la Universidad de Texas, ubicada en la ciudad de Austin, señala que el gobierno de los hermanos Humberto y Rubén Moreira en Coahuila, y Javier Duarte y Fidel Herrera en Veracruz recibieron millonarios sobornos de los Zetas para operar impunemente en los estados que gobernaban. Este estudio, presentado a la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Estados Unidos, se basó en testimonios de líderes zetas llevados a juicio en el país vecino en los que sostienen que la organización criminal a la que pertenecen pagó a los Moreira grandes sumas de dinero a cambio de que su gobierno les permitiera realizar sus operaciones delictivas en todo el estado sin ningún tipo de restricciones.

De acuerdo con la revista Proceso, el informe presentado por la Clínica de Derechos Humanos de la Universidad de Texas, titulado “Control sobre todo el estado de Coahuila: Un análisis de testimonios en juicios en contra de miembros Zetas en San Antonio, Austin y Del Río”, recopila los testimonios de capos como Humberto Uribe Tapia, Enrique Rejón Aguilar, Héctor Moreno, Efrén Tavira y Alfonso Cuéllar; quienes confesaron como elementos de su organización se reunían con funcionarios del gobierno de los Moreira para entregarles dinero.

Humberto Uribe Tapia, por ejemplo, contó como Los Zetas sobornaron a Humberto Moreira y varios funcionarios de Coahuila:

“Se hizo a través del Sr. Vicente Chaires y Jesús Torres Charles. Y lo que hicieron ahí en Saltillo, sobornaron al Procurador General del Ministerio Público y eso fue por protección y el acuerdo al que habían llegado con el Sr. Humberto Moreira, quien era el gobernador de Coahuila en ese entonces”, aseguró Tapia.

Otro caso puede ser el que ocurrió el pasado 6 de julio del presente año, cuando la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) denunció ante la Corte Penal Internacional (CPI) al gobierno de Coahuila por cometer crímenes de lesa humanidad en colusión con el cártel de Los Zetas, de 2009 a 2016. Dicha denuncia también señala la responsabilidad de los hermanos Rubén y Humberto Moreira en los hechos perpetrados por el cartel debido a que “en un contexto de innegable colusión” las autoridades estatales cometieron crímenes de lesa humanidad con Los Zetas.

El informe de la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) presentado ante la Fiscalía de la Corte Penal Internacional con sede en La Haya, Países Bajos, señaló “la existencia de una política de parte de (una estructura) del estado de Coahuila de permitir y apoyar activamente un ataque en contra de la población civil”.

Esto nos regresa al caso del catedrático del Colegio de México, Sergio Aguayo. Actualmente la demanda en su contra continúa, y el ex gobernador de Coahuila le exige una indemnización de 10 millones de pesos para reparar el daño producido por el artículo que escribió el 20 de enero del 2016. De acuerdo con la versión del investigador, Humberto Moreira decidió iniciar un pleito legal por el artículo que había escrito seis meses antes de la demanda para intimidarlo y detener una investigación que estaba realizando sobre la complicidad de su gobierno con Los Zetas. Complicidad que, como vimos, no sólo sostiene el politólogo mexicano sino también instancias internacionales e investigadores extranjeros. Sin embargo, como desgraciadamente sabemos la justicia mexicana es impredecible. Si el tiempo le está dando la razón a Sergio Aguayo, ¿lo hará también la justicia de nuestro país?

Foto de portada: Sopitas