Por Luis Roncayolo

 

Seduce mi alma el ver la Luna.

Me habla y me dice que la Verdad

es sólo una.

Y es cierto que es una,

pero siendo algo que ya creo,

¿entonces por qué acaso

me bamboleo?

 

La Luna me habla y me dice:

“Uno no es tres. No puedes,

creyendo en tres,

decir que crees en uno.”

 

También me dice: “No asocies

lo terreno a lo que no está

sobre la Tierra.

 

Y me dice: “No confundas al profeta

con el mensaje que le envían

desde lo alto.”

 

No queda de otra que decirle:

“Luna eres la lógica,

pero el misterio de lo alto

se reveló en desconcierto

para el mundo al decir que el Eterno

colgaba de un madero

crucificado.”

 

Foto de portada: Enrique Mendoza Ruiz