En 2009, Alberto Fujimori, ex presidente de Perú, se convirtió en el primer ex mandatario constitucional de América Latina en ser sentenciado en su propio país por crímenes de lesa humanidad.

Apenas siete años después, el presidente en funciones de este país Pedro Pablo Kuczynski le concedió el indulto por “razones humanitarias”, dividiendo a Perú entre quienes sostienen que Fujimori salvó a la nación sudamericana de la crisis económica y los grupos guerrilleros; y quienes defienden que Alberto Fujimori es un personaje que dañó profundamente a Perú en beneficio de la oligarquía de este país y Estados Unidos. Sin embargo, ¿quién es Alberto Fujimori?

Nacido el 28 de julio de 1938, Alberto Fujimori fue presidente de Perú entre los años 1990 y 2000. Su gobierno se caracterizó principalmente por implementar medidas de austeridad en los servicios públicos, mantener un sangriento enfrentamiento entre las fuerzas de seguridad de su gobierno y grupos guerrilleros como Sendero Luminoso y Movimiento Revolucionario Tupác Amaru (MRTA), dar un “autogolpe” a su gobierno disolviendo el Congreso y el Poder Judicial en 1992, y modificar la Carta Magna de su país para poder ser reelegido indefinidamente.

Sin embargo, la fortuna cambió para Fujimori tras finalizar la década de los noventas. El congresista opositor, Luis Alberto Kori Buchamar, fue descubierto en un video donde era sobornado con $15 mil dólares, luego de que él junto con 16 legisladores de su bancada decidieran ponerse a favor del gobierno del polémico ex presidente peruano. Un escándalo que siguió de un inesperado anuncio: Fujimori convocó elecciones para elegir a su sucesor.

En medio del escándalo, Fujimori aprovechó su nacionalidad japonesa para autoexiliarse en el país nipón tras un viaje diplomático realizado en noviembre del 2001. En 2005 viajó a Chile, donde fue detenido a petición de las autoridades peruanas para después ser extraditado en septiembre de 2007. Tres meses después, el 10 de diciembre de ese mismo año, Fujimori empezaría a ser juzgado en Lima. En 2009 sería condenado a 25 años de prisión por ser “autor mediato de la comisión de los delitos de homicidio calificado, asesinato bajo la circunstancia agravante de alevosía en agravio de los estudiantes de la Cantuta y el caso Barrios Altos”, además de los cargos de “peculado doloso, apropiación de fondos y falsedad ideológica en agravio del Estado”.

Los cargos más relevantes que se le imputaron fueron ordenar el secuestro del periodista Gustavo Gorriti y el empresario Samuel Dyer, como también ordenar las matanzas de La Cantuta y Los Barrios Altos. Estos dos últimos hechos fueron perpetrados por un escuadrón de la muerte llamado “grupo Colina” formado por militares y policías durante el gobierno de Fujimori.

En el caso de Barrios Altos, el grupo Colina asesinó a 15 personas, incluido un niño de 8 años, durante una reunión en la que pensaban que había miembros de Sendero Luminoso. Esta última versión fue descartada.

En el caso de La Canuta, se secuestró, asesinó y enterró en fosas a un profesor de la Universidad Nacional Enrique Guzmán y Valle junto con ocho estudiantes de esta misma institución el pasado 18 de julio de 1992.

Sobre los secuestros que se le imputan, tanto el periodista Gustavo Gorriti –acérrimo crítico del gobierno de Fujimori-, como el empresario Samuel Dyer fueron acusados de colaborar con el grupo guerrillero Sendero Luminoso, fueron detenidos de manera ilegal y después puestos en libertad gracias a la presión internacional. Sin embargo, tanto Gorriti como Samuel Dyer tuvieron que exiliarse junto con sus familias.

De acuerdo con el presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynsky, su polémica decisión se debió a “razones humanitarias”, la familia de Fujimori alegó que el ex mandatario estaba enfermo de cáncer, a la vez que Kucynsky señaló que en su gobierno, a pesar de sus graves violaciones a los derechos humanos, “contribuyó al progreso nacional”.

El mandatario de derecha asumió la responsabilidad de su decisión señalando que:”Estoy convencido que quienes nos sentimos demócratas no debemos permitir que Alberto Fujimori muera en prisión porque la justicia no es venganza”.

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Con información de BBC, Univisión y Telesur

Foto de portada: EFE