Los 30 pueblos que integran el Concejo Supremo Indígena de Michoacán iniciaron rondas comunitarias y se organizaron en grupos de autodefensa para proteger los bosques y huertas de aguacate contra los saqueos y rechazar el cobro de cuotas.

El jefe de la tenencia de Pamatácuaro aseguró que en los últimos meses se agravó el saqueo de los bosques y que los responsables de la tala clandestina son liberados horas después de su detención, por lo que las rondas comunitarias y los grupos de autodefensa continuarán con sus actividades de manera permanente.

La devastación de los bosques ha traído consecuencias negativas para las comunidades indígenas del estado, como la escasez de agua en San Antonio, donde además “están acabando con los animales y plantas y ya no hay mucho de dónde sacar para vivir”, de acuerdo con Noé Vallardes, uno de los habitantes.

En cuanto a la comunidad de Nuevo Zirosto, la delincuencia también impactó a los habitantes al despojar a las familias de sus cultivos de aguacate, así como el pago de cuotas en el municipio de Uruapan.

“No sólo en Uruapan, también en Tancítaro se están organizando, pues rebrotó el despojo y el cobro de cuotas a los dueños de las huertas de aguacate”, señaló el productor Raúl Miranda, de la región de Uruapan.

La mayoría de los pueblos que integran el Concejo son purépechas, y cada vez más comunidades se unen para proteger sus bosques y huertas.

Un artículo de Desinformémonos.

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