Todos los días me veo y estoy en mil lugares,

o más de mil, para ser exactos,

como es exacta la ciencia que me estudia,

al decir que no estoy en ningún lado.

 

En todos a la vez y en ninguno en particular,

soy la partícula que ves cuanto soy,

o ves cuanto me muevo,

pero nunca al mismo tiempo ves las dos.

 

Porque es una o la otra,

las opciones que te doy,

y así de errático soy,

que en ti estoy en tus ojos,

en tus labios, en tu boca.

 

Pero por más que pretendas sujetarme,

y con las aureolas de la luz enlazarme,

al atraparme me tocas,

y si me tocas, me voy.

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