Texto y fotos: Analy S. Nuño /Un artículo de Pie de Página

La detención de líderes sociales en Michoacán está relacionada con el acaparamiento de tierras para extraer recursos. Recién liberado, tras cuatro años en prisión, Agustín Villanueva, policía comunitario de Aquila, relata su versión sobre la violencia en contra de las comunidades: primero fue el narcotráfico, hoy es la minería

AQUILA, MICHOACÁN.- A mitad de un camino de terracería, a 90 minutos de la plaza municipal, tres vehículos se topan de frente y se detienen. Agustín Villanueva es el primero en bajarse de una camioneta blanca, luego descienden su hermano y el grupo de hombres que está con ellos.

Mientras los hombres miran con recelo, Agustín saluda cauteloso a los tripulantes de los otros dos carros, se acomoda debajo de un árbol para cubrirse del sol y con reservas accede a dar una entrevista en ese punto de la sierra michoacana. La desconfianza es natural, tan sólo han pasado 55 días de haber recuperado su libertad.

Una acusación falsa de secuestro mantuvo preso cuatro años y dos meses al iniciador del movimiento de autodefensas ex presidente de bienes comunales. Su detención se realizó en agosto de 2013 durante el primer operativo de seguridad para desarmar a las autodefensas que se levantaron en armas en contra del cártel de Los Caballeros Templarios.

Ese día, ocho comunitarios fueron asesinados y 41 más detenidos junto con Agustín y sus hermanos Efraín y Vicente.

– ¿Cómo se siente?

“Me siento no muy bien porque me echaron a la cárcel 4 años injustamente, sin haber cometido ningún delito. No sé cómo decir, pero me siento desesperado y ofendido por parte de los gobiernos, yo sé que es muy peligroso en estos tiempos y donde estamos, hablar del gobierno recio, fuerte, por ver la situación cómo está viviendo Coahuayana, Chinilcuila y Cuelcoman. No me siento a gusto por la razón de que lo que hice fue enfrentarme a los asesinos, a Los Caballeros Templarios, fue lo que hicimos mis hermanos, mis primos, mis compadres”.

– ¿Qué pasó con Los Templarios?

“Pues llegó la fecha en que ya no aguantábamos por la razón de que nos cobraban cuota, le estábamos pagando una cuota a un señor que decía llamarse ‘Lico’ (Federico González, quien trabajaba para grupo criminal), decía que lo mandaba ‘La Tuta’ (Servando Gómez, líder del grupo).

Nos cobraban que por dejarnos trabajar en nuestra comunidad, en nuestras tierras, en nuestra mina. A las señoras que echaban tortilla les cobraban una cuota, a los tamarinderos les cobraban una cuota, a los ganaderos nos cobraban una cuota.  Estábamos todos amenazados, arruinados, ya nadie quería trabajar porque sus pocas ganancias había que pagar una cuota, que una cuota que pa´ Los Templarios, que porque si no le pagabas a Los Templarios iban a venir los del Cártel de Jalisco, que era otro grupo más pesado que el de Los Templarios, ¡puta madre! dijimos, ¿pues que es eso? Ya no aguantamos y tuvimos que hacer lo que hicimos”.

Ese año en que los hermanos Villanueva fueron apresados, Los Caballeros Templarios ya tenían el control de la sierra y la costa de Michoacán, situación que cambio en 2014 cuando los comunitarios de Santa María Ostula se levantaron en armas, lograron recuperar su territorio y expulsar al cártel.

La huida de Los Templarios no la vio Agustín, y aunque a su salida del Centro de Reinserción Social de Alta Seguridad para Delito de Alto Impacto de Morelia los comunitarios le aseguran que ahora el pueblo está en paz, sabe que la mina de Aquila es un tema que mantiene en riesgo a la comunidad, pues el cobro de regalías por más de 18 mil pesos al mes a la empresa Ternium Las Encinas por la extracción de mineral de hierro acordado en 2012, no se está respetando.

Después de ese convenio inició la persecución contra el dirigente de las autodefensas en Aquila y se le fabricaron los delitos que lo llevaron a prisión. No descarta, que la situación se repita, él es incómodo para los intereses de los mineros.

– Dicen que probablemente la represión que venía hacia los otros compañeros tenía que ver también con la mina y la liberación de ustedes, por el riesgo que implica para la minera que haya personajes como usted y otros en contra de estos procesos.

“Está bien peligroso por la razón de que la empresa minera Ternium les está robando el mineral a la comunidad de Aquila. Tienen permiso para explotar 73 hectáreas nada más en el gobierno federal y con la comunidad, pero ellos están convirtiendo la superficie de ocupación temporal de las 383 hectáreas en explotación sin permiso de la comunidad y sin permiso del gobierno federal. El peligro que estamos viviendo es que la empresa minera fabrica denuncias a las personas que defienden a sus compañeros, a mí me fabricaron 12 acusaciones y no me pudieron comprobar ni una pero si me eché 4 años en la cárcel injustamente”.

Aumenta persecución contra líderes comunitarios

Tras la liberación bajo fianza de los hermanos Villanueva, la persecución y criminalización hacia los líderes de las policías comunitarias de la Sierra Costa de Michoacán se intensificó. La más reciente estrategia de los gobiernos federal y estatal para desarticular al movimiento es la fabricación de los delitos de secuestro, robo de combustible, delincuencia organizada, lavado de dinero y terrorismo.

Un documento pegado con cinta en la puerta de la Presidencia Municipal de Aquila fue la forma en que la Procuraduría General de la República (PGR) notificó de la orden de aprehensión que giró en contra de Cemeí Verdía Zepeda, comandante de la policía comunitaria de Santa María Ostula; Germán Ramírez Sánchez, encargado de la Seguridad Municipal de Aquila; Héctor Zepeda Navarrete, comandante de la policía comunitaria de Coahuayana; José Luis Arteaga Olivares, alcalde de Aquila y Raúl Baltazar, comunitario de Aquila.

En respuesta el Concejo Ciudadano por la Seguridad de los Municipios Libres y Unidos de la Sierra-Costa de Michoacán instaló un plantón sobre la carretera de Lázaro Cárdenas en la intersección con la carretera que conduce hacia la cabecera municipal de Aquila, en el punto conocido como Triquis, para exigir el cese al hostigamiento, que cese a la fabricación de delitos falsos, que retiren los cargos y se presenten en la región Berta Paredes, delegada de la PGR en Michoacán, y Tania Jaqueline Rangel Villaseñor, agente del ministerio público que integró las carpetas de investigación.

“No son autodefensas, son nuestros guardianes. Que el estado no se meta a quitarnos nuestra tranquilidad, sinceramente se le tiene más pánico al estado que a los criminales. Yo no quiero que vengan, las estadísticas lo dicen, no tenemos secuestros, no tenemos extorsión, no tenemos homicidios, nada, pero si quieren meterse a quitar esto porque les conviene”, señaló un empresario integrante del Consejo Ciudadano que pidió anonimato.

De la carpeta de investigación que originó la orden de aprehensión que a mediados de noviembre dejaron en la puerta de la alcaldía con los nombres de los líderes comunitarios escritos con lápiz, se sabe poco: está relacionada con el secuestro en febrero de 2017 de cinco policías comunitarios de San Pedro Naranjestil perpetrado por miembros de la Marina, quienes los entregaron a Los Caballeros Templarios. Su liberación con vida se logró tras una movilización de los comunitarios de Aquila y Coahuayana.

Los dirigentes de las fuerzas comunitarias que llevaron a cabo el rescate, así como el alcalde de Aquila, que en ese momento denunció el secuestro de sus cinco policías, son quienes ahora enfrentan la acusación de secuestro que la PGR integró.

“Por rescatar a nuestros compañeros ahora nos premian con órdenes de aprehensión”, dice Germán Ramírez Sánchez, encargado de la Seguridad Municipal de Aquila, quién no se intimida ante la criminalización y fabricación de delitos en su contra: “son situaciones muy complicadas pero no merman el trabajo que nosotros venimos haciendo, no tenemos ni la cabeza ni la moral baja, sabemos perfectamente lo que estamos haciendo y sabemos que está valiendo la pena. Nosotros no tenemos ninguna situación de lo que está pasando en Lázaro, Zamora, en la capital, en Apatzingan. Si no está pasando nada de eso aquí ¿por qué nosotros somos los malos?”.

Van por los recursos naturales

Para los comunitarios y empresarios de Aquila, Coahuayana, Chinicuila, Coalcomán y Tepalcatepec, los intentos de desarticulación del movimiento de autodefensa mediante la criminalización de los dirigentes, tiene cómo centro el interés de apropiarse de los recursos naturales de la sierra-costa michoacana.

“Somos un modelo ranchero de seguridad que nosotros soportamos y avalamos a los muchachos que nos están defendiendo. Quieren descabezar el movimiento y es lo que tenemos el temor, que lo descabecen porque no tendríamos gente capaz y la valía para tomar las armas. Nos quieren descabezar porque quieren las playas, quieren la minería, quieren todo lo de la costa michoacana. ¿Por qué no nos dejan vivir en paz?”, dice otro integrante del Consejo Ciudadano.

La región es rica en cuanto a recursos minerales, forestales y costeros además es clave por la comunicación que hay entre los puertos de Lázaro Cárdenas, Michoacán, y Manzanillo, Colima. Eso ha implicado que por décadas la zona sea saqueada de sus recursos naturales, ejemplos claros son la tala ilegal de maderas preciosas como la sangüalica, que desde 2012 se taló en la toda zona costera para enviarse al mercado chino y asiático así como la extracción de minerales como hierro, cuarzo, piedra azul y otros cuatro de la mina de Aquila, misma que por muchos años fue controlada por Los Templarios.

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