Por Enrique Mendoza Ruiz

Marion (Paola Arrioja) y Gwo Gwo (José Ramón Berganza) son dos osos pandas que tienen muy claro cuál es su propósito en la vida: reproducirse. Mientras se preparan para su temporada de apareamiento, esta pareja repasa diligentemente cuáles son las razones por las que deben de tener panditas: son los últimos ejemplares de su especie y procrear es lo que hacen los “pandas buenos”; razón por la que, además, todas las parejas de pandas (buenos) tienen que estar compuestas por pandas “niño” y “niña”.

La historia toma un rumbo distinto cuando Gwo Gwo conoce a Chester (Pablo Perroni), un solitario y vanidoso cocodrilo quien a través de su jactanciosa personalidad logra enamorar a Gwo Gwo, creando una relación entre ellos que, sin embargo, tanto panda como cocodrilo tendrán que definir entre muchas dificultades.

Obligados a coexistir por un grupo de científicos que estudia su comportamiento a distancia, Chester, Marion y Gwo Gwo no siempre tienen una convivencia amistosa debido a los defectos y aspiraciones de cada uno de los protagonistas: Gwo Gwo está seguro del amor que siente por Chester, pero también se siente culpable por no ser un “panda bueno”. El astuto y engreído cocodrilo quiere que el panda se quede con él a como dé lugar, aunque esto signifique esconderle quien es realmente; mientras que Marion quiere que los científicos le den un bebé, sin saber las dificultades que implica ser madre.

Tan entrañable como divertida, Panda Malo es una obra que aborda puntualmente las dificultades que pueden enfrentar las personas que deciden salir del clóset. Escrita por Megan Gogerty y dirigida por el actor mexicano Miguel Santa Rita, esta obra logra reflejar de una manera amena e inteligente el problema de descubrir que tus inclinaciones va en contra de lo que dicta “la naturaleza”; como también cuestiona de una manera muy interesante la idea que nos hemos hecho de la maternidad.

Marion, por ejemplo, siempre tuvo la ilusión de tener una hija, pero no contemplaba que ser madre sería una labor muy demandante, como tampoco que Chester, alguien que por ser un “cocodrilo niño” no “debería” de cuidar bebés pandas, se encariñaría especialmente con su bebé. ¿El afecto que sentimos hacia los demás tiene que cuadrarse a una determinada forma de ser o hemos estado entendiendo mal la manera de amarnos? Esta es una de las preguntas que nos plantea Panda Malo.

Las actuaciones de Paola Arrioja, José Ramón Berganza y Pablo Perroni suman un esfuerzo colectivo que dio muy buenos resultados en su primera función: lograron sostener el tono ligero y cómico de Panda Malo manteniendo la profundidad de la trama e interpretaron con solidez a personajes tan diferentes entre sí que da la impresión que los actores disfrutaban bastante su trabajo durante la obra.

Cabe destacar también el trabajo de dirección, a cargo de Miguel Santa Rita, y escenografía a cargo de Mario Marín del Río. La obra, con elementos tan sencillos como cubos de madera cubiertos de pasto artificial, pudo ser vista desde cuatro flancos diferentes sin que ninguno de los espectadores se perdieran de los momentos más importantes de la obra.

NADA: cuando los actores lo entregan todo

Panda Malo es una obra apta para adolescentes y adultos que estará en el Teatro Milán del 15 de enero al 21 de mayo.

Horario: Lunes 20:30 hrs.

Costo del boleto: $250 pesos

Foto de portada: Escándala!